Regenta la asesoría de fiscal y laboral
Gabinete Sagasta y es el presidente de la Real, Ilustre y
Muy Noble Cofradía del Santísimo Cristo del
Perdón. Además es también el presidente
del Cabildo Superior de Cofradías de la Semana Santa
de Murcia.
- ¿A que edad comenzó a sentir la Semana
Santa de Murcia, como algo propio?
- Desde que tengo uso de razón me siento vinculado
a la Semana Santa de Murcia. A los 14 años comencé
a desfilar como mayordomo en la cofradía del Perdón,
junto a mis hermanos.
- ¿Qué cargos ha ostentado dentro de la cofradía
del Perdón?
- Se puede decir que he pasado por todos. Primero fui comisario
de convocatorias, pues el entonces secretario de la cofradía,
Félix Sánchez Pérez me pidió
mi colaboración. En la presidencia llevo 18 años.
- ¿Qué es la cofradía del Perdón
para usted?
- Lo máximo. He dedicado toda mi vida a la cofradía
y siento una gran devoción por nuestro titular, al
igual que todos los miembros de mi familia.
- ¿Pertenece a otras cofradías?
- Sí soy cofrade del Refugio por motivos afectivos.
Mi hermano Alfredo es el consiliario de la misma y párroco
de San Lorenzo, sede canónica del Refugio. También
soy del Yacente, ya que mi hijo era amigo de los fundadores
de la cofradía y quise así prestarles mi apoyo.
- ¿Qué novedades incorporará este
año el cortejo del Perdón?
- Se estrenarán dos nuevos estandartes el del Ascendimiento
y el de Caifás. También se ha restaurado este
año el paso de la Verónica de Francisco de
Toledo, escultor murciano fallecido recientemente, incorporándosele
una nueva figura.
- ¿Qué figura se ha añadido al paso
de la Verónica?
- Un sayón, que también hizo Toledo en 1945,
cuando la cofradía le encargó el paso. Dicha
talla fue retirada poco después del trono, ya que
el sayón guardaba cierto parecido con un conocido
personaje murciano y la familia protestó. Actualmente
no tiene sentido que el paso desfile incompleto y aprovechando
que se han limpiado y restaurado las imágenes, el
sayón ha vuelto a su sitio.
-¿Tiene algún proyecto importante para la
Cofradía?
-Sí. Este año haremos realidad el antiguo
proyecto de crear una casa de hermandad para el Perdón.
Tras unos intentos fallidos de comprar un local, la parroquia
nos ha cedido un espacio en el tercer piso de la casa parroquial,
que cuenta c on su propia capilla. Me parece un sitio estupendo
para nuestros fines cofrades de tener un lugar de encuentro
común y para actividades socio-culturales y religiosas.
-¿Cree que el Cristo del Perdón es muy querido
en el barrio de San Antolín, al que pertenece?
-Muchísimo. Es increible la devoción que
la gente del barrio le manifiesta. En la mañana del
Lunes Santo, cuando se hace el descendimiento del Cristo
y un besapié, hay que abrir las puertas del templo,
porque se pone a rebosar. Toda la plaza se llena de gente,
deseosa de besar los pies de la sagrada imagen.
-¿Es cierto que los antecedentes de la cofradía
está en la antigua y gremial de los Torcedores y
tejedores de Seda?
-Si. En el 1600 ya desfilaba la entonces llamada procesión
del Prendimiento. Salía del templo de San Antolín.
Su estandarte sale en nuestro cortejo con la Hermandad del
Prendimiento Los torcedores y tejedores de seda, sacaban
dos pasos, el Prendimiento y una Dolorosa. En 1777 Salzillo
les hizo a la cofradía de sederos unas nuevas imágenes
para el Prendimiento. Dichas imagenes desaparecieron durante
la guerra civil.