Destacan la importancia de la dieta
para prevenir demencias
«Cada borrachera es una pérdida
de neuronas que nunca más vas a recuperar»,
advierte una especialista
María José Roselló, especialista
en Dietética y Nutrición de la Universidad Ramón
Llull de Barcelona, asegura que «a lo largo de la vida
no sólo nos jugamos la salud cardiovascular o la de
nuestros huesos, sino también la de nuestro cerebro»,
y ofreció una serie de recomendaciones en la dieta
para prevenir el deterioro mental.
Roselló, que impartió un curso de verano de
la UPV en San Sebastián denominado Alimentación
y demencias. Estudio especial del Alzheimer, dijo que hay
dos sustancias que, ingeridas en exceso, «dañan
el cerebro»: la grasa y, en particular, el colesterol
y el alcohol.
Según señaló, excesivas cantidades de
colesterol no sólo pueden provocar muertes prematuras
por infartos de corazón, sino «numerosos microinfartos
cerebrales, lo que genera un deterioro continuado a lo largo
de la vida y una pérdida de zonas activas del cerebro».
Roselló puntualizó que no basta con tener un
colesterol bajo, sino que «hay que tener alto el colesterol
bueno, porque es el gran factor de limpieza», y destacó
que para que el organismo sea capaz de fabricarlo, se necesita
un buen aporte de fosfolípidos o lecitinas, que se
encuentran en las legumbres, los frutos secos y el huevo.
La especialista aseguró que el huevo es un alimento
proteico excelente, con poca grasa en general y su colesterol,
aunque es más elevado que en otros alimentos, no se
absorbe en su totalidad gracias al aporte de lecitinas que
contiene. «Se pueden ingerir tranquilamente cinco por
semana; o tres, si se tiene niveles altos de colesterol»,
sostuvo.
Un precio irreparable
Otro «enorme enemigo» del cerebro, según
Roselló, es el abuso del alcohol. Si se consume con
el estómago vacío, el 20% del alcohol pasa directamente
a la sangre. «Cada borrachera destruye neuronas; es
una pérdida de neuronas que nunca más vas a
tener», señaló con rotundidad la experta,
quien concluyó que, por lo tanto, «es un precio
irreparable».
En cuanto a la cantidad, Roselló se negó
a especificar qué puede considerarse abuso del alcohol,
porque cada tolerancia es particular, genética. Sí
reconoció que la mujer lo metaboliza peor.
«Sin darnos cuenta, a lo largo de la vida,
día a día, nos jugamos nuestra salud de mayores»,
aseguró la experta, quien volvió a incidir en
la importancia de la proteína, la mitad de origen
animal y la otra mitad vegetal, consumida diariamente y bien
repartida a lo largo del día. Deben realizarse, recalcó,
un mínimo de tres comidas al día.
Además de las proteínas, señaló
que el cerebro también necesita glucosa, especialmente
la de origen vegetal y particularmente la que contienen los
hidratos de carbono de absorción lenta, como cereales,
legumbres y tubérculos; un aporte de antioxidantes,
como la vitamina E, y minerales que se encuentran en
verduras, frutas y frutos secos, como el magnesio, el zinc
que contiene el marisco y el calcio. Por último, la
especialista destacó otro gran nutriente del cerebro:
«utilizarlo».
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