Alicante

Llegó la hora más esperada

El torneo Rolex celebró su última prueba clasificatoria en Alicante Golf, antes de la esperadísima gran final que se vivirá mañana en el emblématico campo de Valderrama

19/09/08

M. J. P. / MURCIA

Tee del uno

TEE DEL UNO. Junto a algunos jugadores, Agustín González y Benito Anselmo Gil. Este reloj permanente es único en España y el quinto en un campo europeo. / M.J.P.

Su nombre de pila es Lucas, aunque responde al de Tarro Canelo. Es natural de Alicante Golf pero conserva su descendencia norteafricana. A principios de año tenía ocho hermanos; hoy... tan sólo vive él. Las gaviotas hicieron estragos en la familia. La oportuna intervención del personal del campo -quienes lo bautizaron con tan apropiado nombre- hizo posible que esta anátida, cuyo aspecto está entre pato y ganso, sobreviviera. Desde mayo -que volvió con sus progenitores-, vive indiferente a la presencia de los golfistas entre los juncos del lago del hoyo 16.

Para supervivientes, también, los 23 jugadores nacionales que a lo largo del año han conseguido una plaza de lujo en la gran final del Torneo Rolex que se vivirá mañana en Valderrama (Cádiz). El último en conseguirlo fue el ganador scratch Víctor García el pasado sábado, día 13, en el campo alicantino ubicado en Playa de San Juan. La competición se jugó en modalidad stroke play y aunque sus 77 golpes le colocaron en la segunda plaza, por debajo de los 76 de Leticia Ras, la falta de edad de la jugadora le facilitó el pase a la final. «Los requisitos del torneo son muy sencillos -comenta Benito Anselmo Gil, responsable de la organización nacional de la prueba-; ser mayor de 18 años, jugar en medal y participar con hándicap limitado a 18,0 en caballeros y a 24,0 en señoras».



Rolex 2008

La edición de este año ha sufrido algún cambio más con respecto a ediciones anteriores. Si en los últimos años se han ido unificando criterios de reglamento, de imagen y de publicidad, este año se ha eliminado el 'codiciado' reloj. La casa central en Suiza decidió homogeneizar sus distintas competiciones de golf europeas y enfocar el torneo al 'buen jugador de golf'. «Al que disfruta jugando. El que se ha gastado el dinero en su clases, en su equipamiento, el que dedica tiempo a practicarlo...», nos comenta Gil y para el que clasificarse y jugar en Valderrama, es el mejor premio posible.

En la organización todos están orgullos de que en las sucesivas ediciones han despuntado jugadores que han terminado participado en campeonatos tan significativos con el Peugeot, el campeonato de España o en el Europeo. «Y queremos que siga siendo así; Por ello apostamos por tres pilares: el nivel de juego, el campo y el patrocinador (local)». Para lo que no tiene respuesta Gil es por el número de ediciones del torneo: «¿La verdad es que no hemos sido capaces de saberlo! Ni siquiera en Madrid tienen ese dato, pero lo que sí puedo decirte es que el torneo Rolex nace en los años 70 -tal vez 72 o 73- y tan sólo durante el 2002 -2003 no hubo competición». Si le preguntamos sobre la aceptación de los golfistas a la ausencia del reloj como premio en las 24 pruebas nacionales -este año excepcionalmente han sido 23- comenta: «La mayoría nos han dicho que 'ya era hora de que quitarais el reloj'. Aunque siempre hay quien me comenta aquello de que 'si no hay Rolex... no juego', pero son los menos». La marca busca con esa medida «proteger a los buenos jugadores» de lo que se han venido llamando los emboscados del Rolex y dotar a la prueba de un «aire más deportivo». No hay duda de ello. Los dos primeros jugadores clasificados en Valderrama tendrán la oportunidad de jugar el Pro-Am del Volvo Master y el ganador, de participar en el torneo SuperAmateur. Ahora bien, en la final sí hay reloj para los tres primeros clasificados. Y este año, un aliciente más; la coincidencia con la celebración de la Ryder Cup que se seguirá con entusiasmo desde el campo gaditano donde, en 1997, y capitaneado por Severiano Ballesteros el equipo europeo se hizo con la copa.



El campo

No sólo Valderrama. Alicante Golf también sabe a Seve. Él fue quien diseñó este campo, un par 72, con un singular reparto de hoyos: seis pares 3, seis pares 4 y seis pares 5. Ballesteros no sólo ha sido un ser imaginativo en el juego sino también en la concepción de los recorridos. Y es que es de la opinión de que hay otras posibilidades al esquema clásico de diez pares 4, cuatro pares 5 y cuatro pares 3. La combinación de Alicante Golf supone ¯entre otras virtudes- una secuencia de hoyos en la que no se repiten dos con el mismo par; donde todos los palos de la bolsa tienen cabida y no sólo drive, wedge y putt y donde se ahorra hasta un 20 por ciento de superficie con respecto a la distribución convencional.

Agustín González, su director, no se decide a elegir el mejor hoyo. Prefiere inclinarse por la marcada personalidad de los pares 3 del campo. Pares, que excepto dos de 134 y 128 metros desde amarillas se acercan a los 200 -172 m.,193 m., 185 m. y 177 m.-. Ahora bien, precisamente el hoyo 12, el par 3 más cortito, es de los que más intimida por la presencia de uno de los cinco grandes lagos con los que cuenta el recorrido (el agua está presente en doce de los 18 hoyos). Y aunque la distancia no es excesiva, algo más de seis kilómetros desde amarillas y cinco desde rojas, algunas de sus subidas y bajadas por los túneles que conectan el recorrido ponen a prueba las piernas. Las calles son amplias, exentas de rough y con unos cuidados greens. Él último en reinaugurarse ha sido el del 4, y pronto se abrirán el del 16 y 17, los últimos de un ambicioso proyecto de renovación que ha durado varios años y con el que se ha pretendido ganar espacio y modernizar unos greens para mejorar las posibilidades de colocación de banderas y ampliar su dificultad.

Lo que sigue inalterable en el campo es la firma de Severiano. La encontramos en el hoyo 9, un par 5 que además de llevar su nombre, cuenta en el lateral izquierdo del green con un pequeño lago en forma de S.


 


 

 
 
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