|
VISTABELLA GOLF
La alineación de Manuel Piñero
Entre las localidades de Orihuela, Torrevieja y San Miguel de Salinas se ubica estratégicamente uno de los recorridos «más interesantes» que el jugador español de golf dice haber diseñado
 |
MANUEL PIÑERO. El maestro, ganador de 5 campeonatos de España de la PGA Championship (77) y de la Copa del Mundo por equipos (con Seve) en el 76 -entre otras conquistas-, realizó una exhibición en Vistabella, el 26 de septiembre, día elegido para la apertura del campo. / M. BOLAÑOS. |
23/10/09
Mª JESÚS PEÑAS
El hoyo 1, el tobogán; el 2, el mirador; el 3, el lateral; el 4, el balcón; el 5, la alternativa; el 6, el sello; el 7, la playa; el 8, el rincón; el 9, el monóculo; el 10, la bruja y el 11, los pinos. Éstos son los nombres de la 'alineación' de Manuel Piñero para el partido que Vistabella presentará todos los días al jugador de golf. 11 hoyos en juego -curioso número sólo debido a cuestiones puramente administrativas ya que no todo el campo pertenece al mismo municipio- que pretende crecer rápido. «Son cuestiones burocráticas que se resolverán en breve -nos menciona Piñero, según le ha comentado la propiedad-, así que yo espero que en unos 8 meses los restantes 7 hoyos estén en marcha». La previsión de Vistabella «es plantarlos el próximo verano».
Pero no se engañe o se confíe. Aunque sus dos vueltas a día de hoy (se repiten siete hoyos) dan un total de 5.844 metros desde amarillas y 4.9991 desde rojas -el recorrido se asienta en unos 32 hectáreas-, con los 18 engordará hasta los 6.100 metros «más que sobrado -dice Piñero- para cualquier perfil de jugador. Claro que… me hubiera gustado tener 70 hectáreas como a cualquier diseñador, pero la realidad es que estoy muy, muy satisfecho del campo. Es uno de los recorridos más interesantes en los que Target Ingenieros y Asociados (de la que él es socio fundador) hemos trabajado. Nos encontramos un terrenos que ofrecía posibilidades para lo que tenía ideado en la cabeza y, personalmente, he quedado plenamente satisfecho con el resultado final. Hemos conseguido crear un oasis muy integrado en el entorno y con una expectativa de juego muy interesante».
Los primeros jugadores que le han tomado el pulso al campo coinciden en que resulta un recorrido entretenido y del que recuerdan sus hoyos; ese inicio en el provisional 1, un par 5 que te permite llegar de dos o el 2 cuya sinuosa forma de green complica el birdie; el cortito par 4 del hoyo 8… «Me encanta saber de ese tipo de comentarios -nos confiesa Piñero- porque eso supone que hemos conseguido que el campo tenga personalidad. Nosotros -refiriéndose a los profesionales del golf- nos gusta un campo cuando salimos de él recordando todos los hoyos. No hay cosa peor que un campo monótono y aburrido». Un consejo del maestro Piñero para el hoyo 1: «Para el jugador de cierto nivel, mencionarle que no debe jugar el driver... cuidado con los búnkeres ubicados a 200 m. de la salida».
Vistabella Golf
A la hora de hablar del carácter de Vistabella, Piñero lo tiene muy claro. «En Target pretendemos hacer siempre campos muy técnicos en los que el jugador tenga que pensar en cada golpe. El de Vistabella es así. Un campo muy moldeado -obra de la empresa Chameza Golf, dirigida por José Manuel Chaves- y movidito en greens donde reside la mayor parte de la dificultad. Hay que pensar en cada uno de ellos; y a los que aumentaremos la dificultad dependiendo de dónde coloquemos la bandera. Si la esquinamos se convierten en todo un reto para el jugador de nivel».
Coincide absolutamente con él Simon Foster. El profesional del campo, un extrovertido y simpático inglés que se considera «un gitano rubio de Cuenca» -lo de rubio está claro a la vista, lo de Cuenca no tanto-; que habla perfectamente español tras 7 años en el país (directo a la zona del Levante) y que se refiere a los residentes extranjeros como «¡estos guiris..!». Está completamente ilusionado con el proyecto de Vistabella y ya se ha puesto manos a la obra con la Academia de Golf del campo.
«La ubicación del recorrido es perfecta -clase de geografía con Foster-. Estamos en el medio de un triángulo entre San Miguel de Salina, Orihuela y Torrevieja con mucha tradición golfística y a poca distancia de localidades como Jacarilla, la Argorfa, Montesinos... donde residen habituales jugadores de golf». De hecho la Bigastro Golf Society ha hecho ya casi del campo, su casa.
De vuelta al campo, Foster le suma a los comentarios de Piñero, los suyos propios. Ha escuchado también las alusiones a que Vistabella resulta un campo comercial, divertido y con muchos búnkeres. No tantos, son sólo 42 pero muy biene ubicados. Se ríe. «Claro, pero es que eso siempre lo dice ¡el que cae en ellos!, puntualiza. De hecho un campo tiene demasiada agua si caes en ella y es perfecto si consigues una buena tarjeta». En el caso de Vistabella el agua sólo entra en juego en cuatro de los hoyos con la presencia de sus dos lagos. Foster pone el acento en el protagonismo de los greens. «Todos ellos están diseñados en dos o más plataformas que hacen necesario un meditado pateo. Si se dice del driver que te da la gloria en este campo más que en ninguno el putt te da la victoria. Hay que estudiarlos con detenimiento, porque la más leve imprecisión puede hacer no sólo colocar la bola en una mala posición de ataque dentro del green, sino que directamente éste puede expulsarte la bola por las muchas zonas de escape que casi todos tienen dejando complicados chippings. -¿Y el viento?, le pregunto -; el viento no es un elemento perturbador». Jugadores de la zona como Evaristo Moya o Antonio Gómez entienden que si: «Este lugar recoge vientos ¡de todos los sitios!». Luis Cartagena los enumera: «El que viene del mar, el del río, el cartagenero...»; él es un jugador al que no le incomoda en absoluto «luchar contra el viento». Un consejo del pross: «Cuide mucho sus segundos golpes».
Paisajísticamente el campo goza de muy buena salud. Desde sus tees se pueden contemplar las sierras de Callosa -no se pierda su vista desde el 6- y a lo lejos, la de Orihuela, de 634 msnm (metros sobre el nivel del mar). Una sierra con numerosas oquedades, abrigos y cuevas de singular belleza. Esta sierra está declarada LIC (un Lugar de Importancia Comunitaria). Es decir. Un ecosistema protegido con objeto de contribuir a garantizar la biodiversidad mediante la conservación de sus hábitats naturales, fauna y flora silvestre.
Paisajísticamente el campo goza de muy buena salud. Desde sus tees se pueden contemplar las sierras de Callosa -no se pierda su vista desde el 6- y a lo lejos, la de Orihuela, de 634 msnm (metros sobre el nivel del mar). Una sierra con numerosas oquedades, abrigos y cuevas de singular belleza. Esta sierra está declarada LIC (un Lugar de Importancia Comunitaria). Es decir. Un ecosistema protegido con objeto de contribuir a garantizar la biodiversidad mediante la conservación de sus hábitats naturales, fauna y flora silvestre.
|
|