Pebble Beach:
Un templo del golf
Este recorrido
situado en la península de Monterrey, a unos 160 kilómetros
de San Francisco, es uno de los mejores del mundo
El Pebble Beach
Golf Links, en California, donde acaba de disputarse el AT&AT
Pebble Beach Pro-am es uno de los pocos marcos en que, practicando
el golf, uno puede sentirse prácticamente como en el cielo.
Parte de la historia del golf norteamericano se contempla desde
los acantilados de la Península de Monterrey, a unos 160
kilómetros de San Francisco.
Idílicas
vistas sobre el Océano Pacífico suponen el marco ideal
para la práctica del golf en lo que se convierte en uno de
los mejores y más laureados campos del mundo, el californiano
de Pebble Beach. Suntuoso escenario del U.S. Open el año
pasado, esta instalación ha sido reconocida durante los años
como uno de los más destacados campos del mundo, tanto por
la dificultad de los hoyos como por la grandeza de sus incomparables
paisajes.
La historia
de Pebble Beach viene de muy lejos. Todo tiene su comienzo en el
año 1880 cuando David Jacks vende sus dos ranchos que incluyen
lo que se conoce como el Bosque de Del Monte, en la Península
de Monterrey. Son tierras californianas adquiridas por cuatro hombres,
conocidos posteriormente como los ‘Big Four’ (los cuatro grandes):
Crocker, Stanford, Huntington y Hopkins que pocos años antes
se habían hecho con la propiedad de la compañía
ferroviaria Southern Pacífic Railroad. Ante la posible explotación
turística del lugar, y con la facilidad del acceso a través
del tren –el Monterrey Express– el nuevo Hotel Del Monte se convierte
en un auténtico foco de visitantes que, año tras año,
va ganando más y más incondicionales.
Tras varias
vicisitudes, como un incendio que destruyó el hotel en el
año 1887, diez años después abre el Del Monte
Golf Course con un recorrido inicial reducido de nueve hoyos. Se
convierte así en la instalación más antigua
al este del Mississippi que continúa todavía en el
lugar en que se creó originalmente. Seis años después
se acometería una ampliación hasta los dieciocho hoyos
actuales y que marcan el inicio de la historia moderna de un Pebble
Beach. Fue en 1914 cuando Samuel A. Morse entró en contacto
con el campeón amateur Jack Neville y entre ambos decidieron
la posición de los tees y de los greenes. El campo fue abierto
ya en 1919. Su par es de 72 golpes y su slope es de 138 desde los
tees normales y 142 desde los de campeonato.
Su recorrido,
elogiado por los mejores jugadores, combina la belleza de algunos
de sus hoyos míticos con la dificultad de otros como el número
7 que tiene el green junto a un acantilado y es uno de los más
fotografiados del mundo. La historia de los campeonatos se inicia
en 1972 cuando se celebra el primer U.S. Open, en lo que supone
un imparable periplo de los más afamados torneos. Visitado
y alabado por la gran mayoría de los jugadores del mundo,
incluso cada jugador expresa su opinión y llegando a expresar
su favoritismo por uno u otro hoyo.
El incomparable
marco que supone el campo de Pebble Beach, con increíbles
vistas sobre el Océano Pacífico lo han convertido
en una de las citas ineludibles del circuito mundial de golf. Ocho
de sus hoyos ofrecen a los jugadores y a los aficionados la oportunidad
de jugar en contacto con el mar, convirtiéndolo en un marco
más que incomparable y sin parangón en el mundo. La
última celebración del US Open volvió a corroborar
esta sensación y reafirmó las opiniones de muchos
jugadores como el ganador Tiger Woods.
El recorrido
del campo de Pebble Beach ofrece gran variedad en el diseño
de sus hoyos. Desde su belleza, tanto en los interiores como en
aquellos que ofrecen la posibilidad de contemplar la majestuosidad
del Océano Pacífico, todos ellos tienen algo que los
convierte en prácticamente irrepetibles, pero eso no quita
que los jugadores profesionales pueda ‘estrujar’ al campo. Mickelson,
último ganador, aquí terminó su participación
en el AT&T Pro-am la pasada semana con 63 golpes.
EL RECORRIDO
HOYO POR HOYO
HOYO 1 PAR 4
Con 335 metros (373 yardas), este par 4 no es un hoyo que intimide
de salida, pero es donde se deben matar los nervios del arranque.
HOYO 2 PAR 5
Con 451 metros (502 yardas) el green bien protegido puede ser alcanzado
en dos por los grandes pegadores.
HOYO 3 PAR 4
Con 349 metros (388 yardas) en este par 4 –dog-leg hacia la izquiera–
hay que jugar con cabeza el primer golpe para afrontar con posibilidades
de alcanzar en dos el green.
HOYO 4 PAR 4
Con 299 metros (327 yardas) es el primer hoyo del campo en el que
se puede contemplar el Océano Pacífico. El green está
protegido por bunkers a derecha e izquierda.
HOYO 5 PAR 3
Con 150 metros ha sido recientemente rediseñado por Jack
Nicklaus. Asentado sobre el mar se recomienda golpear hacia la izquierda.
HOYO 6 PAR 5
Con 465 metros es uno de los hoyos favoritos del Tiger Woods, que
es uno de los pocos capaz de llegar en dos golpes hasta el green.
HOYO 7 PAR 3
Con 98 metros (par 3) es uno de los hoyos más famosos del
mundo. Su green junto a un gran acantilado es uno de los más
fotografiados.
HOYO 8 PAR 4
Con 387 metros es, junto a los dos siguientes, la clave del recorrido.
Puede distinguir a un buen jugador de una auténtica figura.
HOYO 9
Con 424 metros no es precisamente un hoyo fácil. Por el contrario
se antoja como el par 4 más complicado del campo.
HOYO 10
Con 385 metros se recomienda golpear de derecha a izquierda en lo
que es, por el momento, el último hoyo con vistas al océano.
HOYO 11 PAR 4
Con 345 metros es un hoyo emplazado en situación ascendente.
Green muy bien protegido.
HOYO 12 PAR 3
Con 185 metros (par 3) no es uno de los hoyos más difíciles
a pesar de los múltiples búnkers que rodean el búnker.
HOYO 13 PAR 4
Con 324 metros es uno de los hoyos decisivos del campo. Es engañoso
ya que parece más fácil de lo que realmente es. Green
con complicaciones.
HOYO 14 PAR 5
Con 510 metros es el más difícil de todo el recorrido.
Se le denomina el Gran Kahuna y es imprescindible lanzar lo más
largo posible para salvar los árboles.
HOYO 15 PAR 4
Con 363 metros es el más ancho del campo. A pesar de ello,
los árboles situados a la izquierda dificultan el juego.
HOYO 16 PAR 4
Con 368 metros (par 4) tiene un gran búnker central y un
green entre árboles.
HOYO 17 PAR 3
Con 191 metros supone la vuelta a las vistas al océano. El
lado derecho es el más habitual para llegar al green.
HOYO 18 PAR 5
Con 494 metros (par 5) supone una espléndida y difícil
forma de terminar en uno de los mejores campos del mundo.
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