Cómo se hace un hoyo
Tony Bonnet, director agrónomo de los campos de Polaris, lo explica paso a paso
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Tony Bonnet. | M. J. P. |
08/01/10
MARIA JESÚS PEÑAS
«...Cuando hay torneo el cambio en la ubicación de la bandera es diario, pero lo normal es que dos veces por semana -teniendo por supuesto en cuenta la afluencia de jugadores al campo-, se realice». Quien habla es el británico Tony Bonnet, uno de los responsables del saludable estado de los campos del Nicklaus Golf Train.
Que el jugador no saque pecho. La decisión del cambio de banderas no se debe sólo a una cuestión de diversidad en su juego sino y en gran parte, en proteger al 'green'. «Es impornante mover el hoyo para la vida del césped, para su salud; y el aspecto visual del campo está también muy presente».
A nadie se le escapa que el hoyo y sus aledaños sufren mucho más que cualquier otra parte del 'green'. Es la más visitada y por lo tanto acumula una y otra vez, en el mismo metro cuadrado, el trasiego, roces, pisadas y 'pikes' de los jugadores. De hecho las pisadas ejercen tal presión sobre el césped «que reducen el diámetro del hoyo», nos confirma Bonnet.
En los campos de Nicklaus y por indicación del propio Jack, los 'greens' se dividen siempre en cinco sectores en los que ubicar la bandera. Una distribución que aparece en la tarjeta de campo. Dentro de cada uno de estos sectores también se prevén diferentes posiciones para el trapo. Como pista memorice que Nicklaus enumera siempre el sector más duro de 'green' con el 3. Son las zonas de juego más complicadas por su cercanía a una pendiente, búnker, estrechamiento o al propio inicio del 'green'. Si la bandera está en este sector tendrá más problemas que de costumbre. «Nosotros tabajamos con esta división sectorial aunque en otros campos no exite como tal y se parte de una división de 'green' en franjas horizontales (principio de 'green', central y final de 'green'». A Toni le gusta su sistema. Los diferentes cambios de bandera en cada sector «ayudan muchísimo al cuido de esta zona de juego y a la regeneración del viejo hoyo».
Manos a la obra
Hacer un hoyo no es una tarea compleja; sí laboriosa y pesada. La herramienta: el 'hole changer', osea el abrehoyos en español, que pesa unos 10 kilos. Con él se invierten unos 5 minutos en hacer un hoyo nuevo y tapar el viejo. A razón de 18, el 'greenkepper' le dedicada a esta labor unos 90 minutos, en una jornada que comienza a las 8 de la mañana y en la que además se revisan marcas de 'tees', se repara 'pikes', se señalizan zonas acotadas para carros, se recogen los 'tees' rotos...
Para ponerse manos a la obra con el hoyo en primer lugar hay que localizar la ubicación más idónea tras haber pasado el rulo y eliminado el rocío de la mañana. Uno. 1.2. Se coloca en el lugar elegido la plancha (de hierro) en la que ya viene especificado el diámetro del hoyo y en la que apoyarse durante la maniobra. Se necesitará además, el hole changer, el vaso del hoyo y unas tijeras. 1.3. Ubicar el abrehoyos en posición y hacerlo girar para que su cuchilla se introduzca en el suelo hasta una determinada profundidad estandarizada. 1.4. Extraer de nuevo la culchilla en cuya cavidad se aloja la mordida de césped y tierra que se quiere retirar.
Dos. 2.1. Introducir el vaso. 2.2. Retirar la plancha y aplanar con la tapa del vaso éste, hasta que se ajuste en profundidad al hoyo. 2.3. Retirar la tapa y recortar con unas tijeras de hoja doblada (exclusivas para el golf) el contorno del hoyo.
Tres. 3.1. Introducir la carga de tierra del hole charger en el hoyo antiguo. 3.2 y 3.3. Reparar y cuidar la tapa de césped que de nuevo tiene que volver a formar parte del conjunto del 'green'.
Medidas. El agujero tiene un diámetro de 108 mm (4 ¼ pulgadas) y por lo menos 101,6 mm (4 plg.) de profundidad. El vaso no se coloca a ras de la superficie del 'green' porque su canto podría perjudicar la caída de la bola en el mismo. Si se fija, se percatará de que el vaso está hundido (a 25,4 mm / 1 pulgada).
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