Una disputada Copa de Invierno

El madrileño Jorge Simón se impuso con 283 golpes en una final a la que se llegó tras tres jornadas de competición muy abiertas y marcadas por viento, frío y algo de lluvia

El ganador. Jorge Simón posa junto a la copa al calor de la Casa Club. | M. J. P.

15/01/10

MARIA JESÚS PEÑAS

Se dice en el Norte que hace 'un frío de uñas' cuando las manos se acercan a la boca para, con una bocanada de aliento, mitigar la rigidez de los dedos. Un gesto atípico en el Levante pero que se prodigó durante los cuatro días de competición vividos en el campo de Hacienda del Álamo. Tres de clasificación -9, 10 y 11 de enero- y un cuarto, el del día 12, para la gran final de una disputadísima Copa de Invierno. La primera prueba del año que da por iniciada la temporada de competición de la Real Federación Española de Golf (RFEG) para las jóvenes promesas de este deporte.

Preguntar por el nombre de la prueba al director del torneo, Ernesto Fernández de Gamboa, es... una obviedad. (La omitimos). Pero no por ello, el a la par director deportivo de la RFEG, deja pasar la oportunidad de mencionar que la elección de fechas y de ubicación está motivada: Uno. «Porque aún están en España aquellos jóvenes que residen o estudian en el extranjero (en su mayoría en los EE UU) y que siguen estando de vacaciones y dos, por la benigna climatología del Mediterráneo».

La segunda previsión no se cumplió -a nadie se le escapa que se vivió una ola de frío en todo el territorio-, pero a la que Fdez. de Gamboa no le pone reparos. «No está demás vivir este tipo de situaciones. ¡Claro que es más agradable jugar al golf en bermudas y con 25 grados!, pero estas otras circunstancias les hacen sufrir un poquito y aprenden a luchar contra todo tipo de inclemencias. (...) el proceso que seguimos con ellos: trabajar desde muy jóvenes su técnica, su disciplina, su preparación física, mental... es cómo educar a un niño para afrontar la vida».

Los jugadores de la Copa de Invierno tienen entre 15 y 24 años. Una edad complicada donde se forja el carácter y «donde viven periodos cíclicos que se asumen y afrontan en base a una experiencia que van acumulando». No es fácil terminar siendo un gran golfista. De los 90 participantes Fdez. de Gamboa se atreve a pronosticar, al preguntarle por porcentajes o cifras a tenor de la materia prima con la que se cuenta en la prueba, «que con el tiempo unos 60 terminarán siendo profesionales; vivirán del golf, desarrollando labores administrativas, gerenciales, etc. o educativas y disputarán circuitos menores. Tal vez 5 o 6 pasen al circuito Europeo».

Ser uno de los 'grandes' es complejo. Trabajo, sacrificio y talento. El que demostrar en esta primera cita de un calendario de 7 pruebas y que se intentan prolongar a lo largo del año para «que no pierdan la mentalidad y el tono de competición». En febrero vendrá el Campeonato de Barcelona; en marzo el Cpto. Internacional de España 'Copa del Rey'; en abril la Copa Andalucía; en mayo el Campeonato de Canarias; en junio el Campeonato de España Junior y en septiembre el Campeonato Absoluto. «Intentamos con estas citas deportivas verlos a todos y decidirnos por los candidatos más adecuados para los equipos nacionales. Para los que están fuera es una manera de observar su evolución, sus problemas, que convivan con sus compañeros, que se vean... y que cojan puntos».

Y es que todas la pruebas puntúan para el ranking nacional pero también para el ranking mundial, «lo que es muy importante para ellos -matiza Ernesto- ya que les da la posibilidad de recibir invitaciones, ayuda de patrocinadores y estar y medirse con la élite». Élite que reconoce a una de estas pruebas como una de las cinco más importantes del mundo. Es el caso de la Copa del Rey que goza de un altísimo nivel de participación y que tiene la misma consideración «y relevancia que un British Amateur, un US Amateur, el Western Amateur o el Cpto. de Europa Individual», concluye Fdez. de Gamboa.

El campo no decepcionó. Y bajo la dirección de Billy Sim «un ejemplo de profesionalidad», tal y como resaltó José Jover, presidente de la federación murciana, Hacienda del Álamo se mostró tal y como es: un campo largo, con un buen diseño y en unas excelentes condiciones. La humedad, el frío y el viento no corrían por cuenta de la casa. En grupo o por separado, las tres condiciones se dieron cita durante las 4 jornadas de una prueba disputada en 'stroke play' y con un corte tras la 3ª vuelta a 50 y empatados.

A por la copa

Se pudo colocar bola, pero fue complicado jugarla; se movía en el 'green'. Al menos en una 1ª jornada marcada por un racheado y fuerte viento que no ayudó a unos iniciales buenos resultados. Como líder provisional se adelantaría con 71 golpes el malagueño de categoría cadete Carlos Segura, seguido muy de cerca por el cuarteto a 74 golpes formado por: los madrileños Carlos González y Sebastían García, el malagueño Andrés Cuenca y el ilerdense (o leridano) Carlos Pigem. La segunda jornada fue más benévola. Un sol radiante en un cielo despejado y sin viento helado, pero frío... mucho frío. La mejor vuelta la del madrileño Jorge Simón con una tarjeta de 67 golpes lo que le colocaría en la cabeza de la clasificación (y a la que se aferraría a partir de ese momento). A tres golpes de él, otro madrileño Sebastián García (firmó 70) y en 3ª posición, Carlos Pigem que sumaba a los 74 de la primera ronda, 72. Tercera jornada: Y si el tiempo no entró en calor -el día volvió a presentar un termómetro entre los 3 y los 8 grados-, sí lo hicieron los jugadores. 15 de ellos consiguieron hacer el recorrido por debajo del par (72). Sobresaliendo los 68 golpes del barcelonés Pep Angles y los 69 del vasco Adrián Otaegui. Entre los 50 que pasaron el corte sólo sobrevivió Mariano Peñalver (puesto 36) como representante de la comunidad murciana que presentó inicialmente seis jugadores; Javier Munguía se quedaría con sus 234 golpes a las puertas (el corte fue en 233) y Joel Dehove se retiraría en la 1ª jornada. De los 14 presentados por la Comunidad Valenciana sólo pasarían a la final el jugador de origen murciano Samuel del Val (puesto 9), Rafael Mustienses (28), Salvador Paya (46) y Noel Grau (48). Y entre los 12 primeros el albaceteño J. Mª Orozco.

Para Juan Antonio Cegarra, jugador murciano y 'marshall' de Hacienda desde hace dos años: «Ha sido una decepción bastante grande no pasar». Cegarra tenía muchas esperanzas en hacer un buen papel, pero ni siquiera el hecho de conocer el recorrido le sirvió de mucho. La realidad es que «no he jugado bien. No hay excusa» y aunque se siente algo 'tocado' no pierde el humor y mira hacia el Campeonato de España. «Voy a seguir practicando y corrigiendo algunas cosas».

Quien sí recogió «los frutos de un trabajo para el que llevo preparándome desde hace mucho», fue el madrileño de 17 años, Jorge Simón que continúa diciéndonos: «He jugado sólido y he conseguido mi recompensa a un trabajo bien hecho: ganar». Simón no escatimó halagos sobre las excelentes condiciones del campo «de 'greens' muy rápidos» y al que volvió a nombrar tras recoger la copa que le acreditaba como campeón de la prueba con 283 golpes (74+67+70+72). El campeón tuvo también palabras de agradecimiento para «toda la Blume, mi familia y mi entrenador, Salvador Luna» y como no, para el director de la prueba Fdez. de Gamboa «¡que pringa en todos los torneos!».

El cuadro de honor de la Copa de Invierno 2010 se cerraría con los nombres del subcamepón, Carlos Pigem con 288 golpes; del 3er clasificado, Sebastián García (289). Del 1er clasif. Boy: Adrián Otaegui (290) y del 1er clasif. Cadete: Adria Arnaus (299).

 

 
 
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