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VISTABELLA GOLF
Corvera, cinco años de gestación
Hasta final de año, el campo será testado por residentes e invitados de la propiedad. A principios de 2010 abrirá definitivamente sus puertas a los golfistas profesionales y aficionados
16/10/09
Mª JESÚS PEÑAS
Un gran mamífero como es el elefante necesita casi dos años para culminar la gestación de una sola cría. Traer al mundo un campo de golf tampoco es tarea fácil. Para el de Corvera han supuesto cinco años de trabajo.
Los que han trascurrido desde que se tomó la decisión de llevarlo a cabo por parte de la propiedad, se encargó el proyecto -en manos de Integral Golf Design (IGD)- y se construyó -por de Desarrollos y Contratas-. El 'alumbramiento' oficial con toda probabilidad, para principios de año. Y para llegar hasta allí, todo un enorme engranaje de personas y empresas.
Corvera Golf
Las inmediaciones del pueblo de Corvera, a unos 20 km. de Murcia capital, fue el enclave elegido. Al abrigo de la sierra de Carrascoy y en las proximidades del que será el aeropuerto de Murcia. Un campo de 60 hectáreas de extensión asentando en una zona que los lugareños reconocen con el nombre de 'Casas de poco trigo' y la finca La Torre, propiedad de José Luis Pérez Ros, un empresario murciano vinculado al sector de los servicios agrícolas y a los cultivos de invernadero que da el salto en los 90 a las promociones inmobiliarias locales y a los complejos residenciales con campo de golf. Como presidente del grupo Calidona, bajo el que se engloban todos sus proyectos, Pérez Ros se hace un hueco en el escenario del turismo de calidad, residencial y de golf emergente de la Región. Roda Golf (Los Alcázares) fue su primera criatura. Ahora ha venido Corvera. No sin algunos fórceps. A nadie se le escapa que el momento es delicado. Bruno Dureux, director general de Calidona es sincero: «Teníamos algún proyecto más en Murcia y Almería con otros socios, pero se han paralizado hasta que se recupere el sector»..
El diseñador
Calidona buscó una empresa que les ofreciera confianza, criterio y profesionalidad. «Por eso nos decantamos por Integral Golf Design», aclara Dureux. Hablar de IGD es lo mismo que nombrar al equipo de profesionales comandados por José María Olazábal. Y nombrar a Olazábal es hablar de golf. «Pensamos que sería bueno apostar por diseñadores nacionales para hacer un poco de patria y elegimos a Olazábal por dos razones; la primera porque queríamos un nombre que tuviera tirón mediático y por otro lado nos informaron de que IGD no era la típica empresa en la que el profesional de prestigio pone sólo el nombre y no hace nada más, sino que Olazábal se involucraba personalmente mucho en el diseño -como así nos ha demostrado con sus tres visitas de trabajo- en las que se ha pateado los 18 hoyos, aportando mejoras y soluciones in situ al diseño original». Porque un campo de golf no se improvisa.
Cuando IGD visita y toma conciencia de la ubicación prevista del campo y con la filosofía previa de aprovechar las particularidades o peculiaridades que el propio terreno ofrece, es José Luis Bastarreche quien toma el mando. O más bien los lapiceros y rotuladores de colores que le ayudarán a trasladar al papel el mejor campo de golf imaginado; «...el carboncillo lo dejé aparcado en la escuela y -nos confiesa-, la acuarela la guardo para mí».
Bastarreche es el arquitecto diseñador de IGD y la mano derecha de Olazábal. Se conocen desde hace mucho tiempo. «Yo tenía unos 40 años cuando decidimos montar la empresa... y hasta ahora». Bastarreche que no reniega como arquitecto del gris del ladrillo, sí reconoce «¡que tiendo al verde! ...Es muy bonito diseñar campos, incluso dibujo mucho más que antes». Y es que resulta especialmente gratificante concebir y dibujar a un ser vivo del que sentirse incluso orgulloso como le sucede con el campo «Costa Ballena (Cádiz) o Las Margas (Sabiñanigo- Huesca)». De Corvera le encanta el paisaje y su amplitud, «la de sus greens y la de sus hoyos; pero ojo, si no estás atento, esa amplitud se puede volver contra el jugador».
En el recorrido el golfista podrá reconocer algunas de las señas de identidad de IGD a la hora de entender un campo: «Moldeamos bastante y los búnkeres de green los dejamos pegados al propio green porque, cuando fallas el golpe... debes caer (...). Es importante para nosotros que el campo sea lo más noble posible y que un buen golpe se vea premiado». -Y continúa-. Proyectar Corvera no fue complicado. «El terreno no ofrecía dificultad, la urbanización ya estaba diseñada, se contaba con arbolada y pendientes suaves... ¿tiempos? Tardé aproximadamente unos tres meses en completar un trazado -dibujar calles, ejes, longitudes, etc. de 18 hoyos-, tras haber pasado una primera aprobación del diseño por parte de la propiedad durante el primer mes». La experiencia de Bastarreche es un grado tanto como jugador -practica el golf desde pequeño- como diseñador. Y en la cabeza siempre -«es básico»- el concepto muy claro de lo que se pretende conseguir. «Es importante no descuidar las dimensiones y atender a la topografía para conseguir el mejor diseño posible». La oficina de IGD está en Madrid. La visita poco. Hay que estar donde está el proyecto. Hoy es Murcia, ¿mañana?
El constructor
Calidona no se fue muy lejos para encargar la obra del diseño de IGD. Desarrollos y Contratas, una consolidada empresa murciana del sector ha sido la responsable de asumir el proyecto. «Era la primera vez que trabajábamos con Chema Olazábal lo que no nos ha supuesto ningún problema. Hablamos el mismo idioma». El de la arena de sílice, el moldeo, los problemas de viento y la misma pasión por hacer bien, no, mejor, el trabajo». La cara visible de Desarrollos y Contratas, que ha incorporado a su nombre la leyenda en inglés de 'The Golf Course Builders' para competir en un mercado cada vez más internacional y en el que lo español tiene presencia, es Victoriano Jiménez. Sabe muy bien lo que tiene entre manos. «Llevamos años dedicados a la construcción de campos». Asumió el compromiso de obra de Corvera en mayo de 2008 y está a día de hoy en disposición, cumpliendo con los plazos previstos, de entregar un campo al que ha incorporado todo su saber y las certificaciones de Control de Calidad, Gestión Medioambiental y una tercera de Seguridad y Salud Laboral (ISO 9001, ISO 14001 y OHSAS 18.001, respectivamente) con las que Aenor viene reconociendo y certificando el trabajo de Desarrollos y Contratas desde el año 2.000. «¿Una curiosidad? Cuando me entrevisté con Olazábal me pidió unos tees en forma de flan; visitamos Aljaraque (Huelva) para ver de qué hablaba». Un campo de golf es un continuo aprendizaje.
Futuro
Calidona espera consolidar con este campo sus relaciones con las PGAS´s de Europa -Roda Golf es ya la Academia de Invierno de la PGA en España- tras sumar con Corvera la posibilidad de jugar en un recorrido muy largo desde profesionales (unos 6.700 m.), «que nos permitirá organizar y albergar campeonatos del Circuito Europeo -destaca Dureux-». Con este fin «se ha diseñado el campo de prácticas, la zona de approach y el putting green siguiendo las más estrictas exigencias de la PGA y cumpliendo los estándares más altos de los profesionales, lo que va a beneficiar también a los amateurs de la Región -nacionales y extranjeros- que se van a encontrar con instalaciones del máximo nivel».
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