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Quemando los últimos torneos
Quedan sólo dos pruebas antes de la gran final en La Manga Club
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IN SITU. El jugador Chema Alcaraz se atrevió a subirse al Power Plate. / M. J. PEÑAS. |
28/08/09
MARÍA JESÚS PEÑAS
Sergio García lo utiliza, Tiger entrena con él, Colin Montgomerie es su imagen en Inglaterra y la PGA en Europa lo lleva en su tráiler. Es el Power Plate. Una plataforma vibratoria cuyo empleo en el ámbito del deporte de élite y en el del entrenamiento de astronautas se remonta a la década de los 60. Y desde que comenzó el circuito de Murciamiga Golf Challenge hace cuatro meses ha estado presente, físicamente, en todas las pruebas. Es uno de los colaboradores de la competición junto a 21 marcas más y un sponsor oficial, BMW Aupesan. «No es la primera vez que estamos presentes en un evento deportivo (...) eso sí elegimos muy bien dónde participamos», menciona Alfredo Duarte, el distribuidor para la zona del Levante del Power Plate y el encargado de mostrar los días de torneo la plataforma a los golfistas. En estos meses se ha producido un intercambio de intereses... y es que Duarte -profesor de spinning y asiudo al padel y al tenis- está a escasos centímetros de decidirse a practicar golf, «aunque por lo que he observado... es un deporte complicado».
El que también está en puertas de hacerlo es Pedro López, gestor de hostelería de la firma Pernord Ricard España, la empresa que distribuye en el Levante un caldo de la rioja alavesa: Marqués de Arienzo -otro de los colaboradores del circuito-. «¡Yo ya me he comprado el guante!», comenta divertido. Despacio, pero seguro. Hace un año y medio Pedro prueba el golf precisamente al entrar en contacto con el organizador del circuito Murciamiga, Juan Cánovas, «... y a los que les encantó, nada más tirar unas bolas, fue a mis dos hijos que hoy por hoy dan clases con un profesional en La Tercia». Pedro vive en Los Alcázares «y todos los días pasaba por delante de Roda para ir al trabajo. Hasta que no iniciamos la colaboración con el circuito y por primera vez con el golf no me había atrevido a pasar por la barrera de seguridad; creía que esto era para guiris». No es anecdótico. El comentario es más habitual de lo parece con respecto a los resorts.
Y para los que se pregunten a estas alturas de la información ¿y del torneo, qué? Quiris, pocos. De los 140 golfistas inscritos previamente, 124 salieron al campo; de los cuales, el 88,6 %, eran hombres. La inmensa mayoría entre la 2ª y 3ª categoría. ¿Indicencias? Ninguna. Sólo un retraso en las salidas, motivado por los 'no presentados' y que la organización solventó modificando las partidas de 4 a 3 jugadores. Situación que provocó cierto «retraso de tiempo en el inicio del juego, pero que luego (como ves) se gana en el campo», aclara Remigio Soto, marshall de Roda Golf mientras señala con la mano como los jugadores salpican calles y greens con la fluidez prevista. Y mientras Pedro López se despide hasta la próxima prueba y con la promesa de «los palos los compro... ya para el año que viene», los que con los suyos consiguieron clasificarse para la final fueron: José Manuel Gomez (40), Angel Torres (37) y Paulino Alonso (36) en 1ª; Miguel López (41 / campeón scratch), Francisco Morales (40) y José A. Almagro (39) en 2ª; Clemente P. Jiménez (38), Santiago Gambín (38) y José Fco. Albado (37) en 3ª; Ana Tebar (34) y Elisabeth Pauwels (34) en 1ª de damas y Andrea Payer (32) y Andrea Vázquez (30) y Rita Ann East, en 2ª.
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