La
lista de bodas ayuda a instalarse en el nuevo hogar
Los futuros
contrayentes pueden aprovechar las listas de bodas para
incluir muebles, elementos decorativos
o electrodomésticos
que respondan a sus gustos y necesidades.
De vuelta
de la luna de miel nos queda una cosa muy importante por
hacer, montar el nuevo hogar. Todo
depende de si nos
hemos decantado por un piso nuevo o por uno alquilado. Normalmente
el piso alquilado estará amueblado, por lo que únicamente
tendremos que darle nuestro toque personal; en cambio si
compramos un piso debemos amueblarlo por completo.
En este
caso, lo más aconsejable a la hora de organizar
la boda es recomendable realizar una lista de bodas que se
repartirá con la invitación. Previamente la
pareja deberá escoger en el lugar donde van a hacer
la lista las cosas que van a necesitar en su nueva casa,
si no lo hacen corren el riesgo de encontrarse los regalos
por duplicado e incluso por triplicado. No es extraño
ver a nuevos matrimonios con dos vajillas, tres juegos de
café y cuatro o cinco portarretratos de plata. Las
listas de bodas también sirven para evitar esos molestos
regalos que tan poco nos gustan.
A partir
de este momento es mucho más fácil
montar el nuevo hogar, contando ya con muchos de los elementos
que se necesitan, sobre todo teniendo en cuenta que el gasto
que se debe hacer es mucho menor.
La decoración de la casa le corresponde tanto a él
como ella, aunque difícilmente logrará una
mujer que su marido se pase tres horas metido en una tienda
escogiendo visillos o edredones, por lo que una solución
quizá sea escoger juntos muchas cosas a través
de catálogos.
A la
hora de recibir regalos de boda abundan las cuberterías
y vajillas y algunos aspectos decorativos, como cuadros o
figuras de adorno. Los novios no deben olvidar que también
pueden escoger, a la hora de confeccionar la lista, pequeños
o no tan pequeños electrodomésticos que constituirán
una parte imprescindible del mobiliario de su hogar. Un microondas
o un robot de cocina son de los llamados regalos ‘útiles’ en
los que quizá no se piensa antes de la boda, pero
sí a la hora de emprender la vida en una nueva casa.
Otros aparatos de uso diario, como el vídeo y actualmente
el DVD, pueden tener también presencia en las listas
o en las ideas de los invitados a la hora de elegir regalo.
Hay que
procurar que los distintos elementos que conforman la decoración de un hogar guarden cierta relación
entre ellos. Si nos encontramos con una mesita de salón
en madera o materiales nobles junto a lámparas modernistas
o adornos psicodélicos el efecto decorativo puede
ser espantoso.
Los futuros
cónyuges deben tener claro el estilo
que quieren que predomine en su casa y no deben vacilar en
hacer partícipes de sus gustos a sus invitados, para
evitarles errores a la hora de elegir un regalo. Es frecuente,
además, que algunos invitados acudan al establecimiento
donde está la lista de bodas para comprobar este tipo
de gustos, aunque luego se decante por un regalo no incluido
allí.
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