EVASIÓN. Ocio y tiempo libre
 PORTADA
 ARTE
 CINE-TV
 GENTE
 LITERATURA
 MÚSICA
 NATURALEZA
 RUTAS-LUGARES
 TIEMPO LIBRE
 TECNOLOGÍA
 VIDEOJUEGOS


Un rasta con credenciales

Foto

Para los modernos, Horace Andy es el exótico vocalista al que Massive Attack recurrieron para remarcar con su voz la inquietante densidad de temas definitorios del trip hop como ‘One Love’, ‘Hymn of the big wheel’o sus singulares versiones de ‘Light my fire’ (Doors), ‘Straight to hell’ (Clash) o ‘Man next door’ (Paragons). Sin embargo, para los aficionados al reggae y la música negra, Andy no es sólo la «semilla jamaicana» de los de Bristol, como proclaman los carteles, sino uno de los artistas más personales, versátiles e ineludibles surgidos de Jamaica.

Una treintena de álbumes, decenas de sencillos y nominaciones, como la de la revista ‘Mojo’ (le incluyeron entre las «100 grandes voces de todos los tiempos») dan muestra del calado de esta figura omnipresente de la música jamaicana durante cuatro décadas, en las que que ha sabido adaptarse con una continua evolución: desde el reggae fundacional de Studio One, al sonido rockers de los 60, el lovers rock, el dancehall de los 80, el neo roots digital de los 90 o los nuevos sonidos urbanos al amparo de M. Attack.

Nacido en Kingston hace 53 años, Horace Hinds, que así se llama este artista conocido como ‘Sleepy’ (dormilón, por sufrir de narcolepsia), atribuye su permanencia en el negocio a la educación que recibió en los 60 en Studio One, mítica factoría musical (una especie de Tamla Motown jamaicana) dirigida por el recientemente fallecido pionero Coxsone Dodd, donde coincidió con un joven Bob Marley y su entonces mentor, Lee Perry.

Clásicos actualizados

Aunque ya se había curtido como cantante de sound system y grabado en 1967 para Phil Pratt, otro genial productor que le enseñó a componer, cantar y tocar la guitarra, fue con Dodd donde Horace pudo emular a consagrados artistas con poso soulero, como Alton Ellis, Ken Boothe, John Holt, Pat Kelly, Slim Smith o un Delroy Wilson sobre cuyos discos aprendió a modular su peculiar voz.

Con la ayuda de excelentes músicos y arreglistas como Leroy Sibbles, Pablo Black o Bagga Walker, comenzó a firmar a partir de 1969 una retahíla de ‘singles’ recogidos en los dos álbumes que grabó para Studio One. Casi obligatorio es ‘Skylarking’ (72), con clásicos como ‘Got to be sure’, ‘Every tonge shall tell’, ‘Just say who’, ‘See a mans face’ o la pieza que le daba título. Con un debut semejante, Horace comenzó a ser requerido por los principales productores de la isla, que en adelante le ayudarían a prevalecer por encima de los cambios de ritmos y tendencias. Entre ellos, Leonard ‘Santic’ Chin, que produce su himno ‘Problems’, Keith Hudson, Derrick Harriot, Harry J, Observer, Augustus Pablo, Gussie Clarke, Tapper Zukie o, especialmente, Bunnie Lee.

Bajo su padrinazgo, Andy registraría a partir de 1973 éxitos como ‘You are my angel’, ‘Better Collie’, ‘Zion gate’, ‘Money Money’, en clave del rotundo ritmo rockers que marcaría los setenta. Clásicos puestos al día y subrayados por las mezclas del padrino de dub King Tubby que le permitirían hacer tándem con multitud ‘dubsters’ y Djs revolucionarios.

De su etapa con Lee quedan testimonios claves grabados en álbumes como ‘Sings for you and I’ o la reciente antología ‘King tubby tapes’. Mención aparte merecen las brillantes versiones de standards del soul y el reggae que Andy se ha ido marcando desde los días de Studio One (‘Show &Tell’, ‘Fever’, ‘Riding for a fall’, ‘Rain from the skies’ o las imprescindibles ‘Giding star’ (Heptones), ‘Natural Mistic’ (Marley) o ‘Ain’t no Sunshine’ (Bill Whithers).

A medidos de los setenta, Horace Andy entra en un período de transición y alterna su trabajo para Lee con grabaciones independientes en su sello, Rhythm. Viaja a Nueva York invitado por el productor Everton da Silva, con quien inicia una fértil relación que da como resultado álbumes sublimes como ‘In the light’ y su secuela, ‘In The light Dub’. Discos reeditados por el sello Blood & Fire y registrados en Jamaica con los mejores músicos de la isla en los que vuelve a atacar nuevas adaptaciones de éxitos con jugosas versiones extendidas. Una fórmula que exprimirá en temas capitales como ‘Mr Bassie’, ‘Serious thing’, ‘Youth of today’ o ‘Problems’, recogidos en la excelente colección ‘Good Vibes’ (Blood & Fire).

Huyendo de la violencia de Jamaica, Horace pasa los siguientes años entre Connecticut y Kingston, donde tiende puentes con las nuevas generaciones del dancehall con discos como el excelente ‘Dance hall style’, grabado en NY para el productor Lloyd ‘Bullwackie’ Barnes. Tras ser tiroteado en la ‘Gran Manzana’, se establece en Londres a mediados de los 80 y continúa grabando sin cesar para un rosario de productores americanos y británicos: Delroy Wright, Music Hawk, Sir Coxsone Outernational, Fashion… incluso el sello indie Rough Trade le edita en el 82 el experimental ‘Elementary’, uno de los primeros álbumes digitales de la historia del reggae.

Banda francesa

Mientras tanto, mantiene su estatus en Jamaica lanzando discos para otros productores en candelero como Sly&Robbie, Jammys, Bobby Digital o Blacka Morwell. La influencia de su peculiar falsete se proyecta sobre una generación de jóvenes artistas que directamente le copian o reconocen su influencia: de Patrick Andy, Icho Candy o Maddoo a estrellas de nuevo cuño como Garnett Silk.

En los 90, comienza a colaborar puntualmente con M.Attack, que le rescatan de un relativo ostracismo y le proyectan sobre el universo del pop y la música de club. Registra un nada previsible trabajo de versiones de Marley, ‘Horace andy meets Bob Marley’ (Wackies), al que da luego réplica con discos rigurosos para productores británicos como Jah Shaka, Dennis Bedeau o Mad Professor.

Después de su segundo matrimonio, regresó a una Jamaica que suele abandonar para girar por medio mundo. Al margen de la retrospectiva ‘Skylarking’ en el sello Melankolic, de M. Attacak, sus discos más recientes son el muy apreciable ‘Living on the Flood’, para Clive Hunt (Abbyssinians); ‘Make it bun’, álbum multinacional con una versión del ‘Caballo sin nombre’ del grupo de rock melódico America; y el aún caliente ‘Rise Up’, producido por Mad Professor y grabado con la ayuda de las fundaciones rítmicas transgeneracionales que forman Sly&Robbie y Mafia&Fluxy. Tras su paso hace algo más de un año por Oiartzun, en su presentación del martes en el Kafe Antzokia (21.00, 10 _), estará respaldado por la eficiente banda francesa Homegrown Band, reforzada con los metales de Stepper Horns.




 
 
© La Verdad Digital S.L.U.
C/ Camino Viejo de Monteagudo, s/n. 30160 - Murcia.
Teléfono: 968 36 91 00. Fax: 968 36 91 11
internet@laverdad.es