Una treintena de álbumes, decenas de sencillos
y nominaciones, como la de la revista Mojo
(le incluyeron entre las «100 grandes voces de
todos los tiempos») dan muestra del calado de
esta figura omnipresente de la música jamaicana
durante cuatro décadas, en las que que ha sabido
adaptarse con una continua evolución: desde el
reggae fundacional de Studio One, al sonido rockers
de los 60, el lovers rock, el dancehall de los 80, el
neo roots digital de los 90 o los nuevos sonidos urbanos
al amparo de M. Attack.
Nacido en Kingston hace 53 años, Horace Hinds,
que así se llama este artista conocido como Sleepy
(dormilón, por sufrir de narcolepsia), atribuye
su permanencia en el negocio a la educación que
recibió en los 60 en Studio One, mítica
factoría musical (una especie de Tamla Motown
jamaicana) dirigida por el recientemente fallecido pionero
Coxsone Dodd, donde coincidió con un joven Bob
Marley y su entonces mentor, Lee Perry.
Clásicos actualizados
Aunque ya se había curtido como cantante
de sound system y grabado en 1967 para Phil Pratt, otro
genial productor que le enseñó a componer,
cantar y tocar la guitarra, fue con Dodd donde Horace
pudo emular a consagrados artistas con poso soulero,
como Alton Ellis, Ken Boothe, John Holt, Pat Kelly,
Slim Smith o un Delroy Wilson sobre cuyos discos aprendió
a modular su peculiar voz.
Con la ayuda de excelentes músicos y arreglistas
como Leroy Sibbles, Pablo Black o Bagga Walker, comenzó
a firmar a partir de 1969 una retahíla de singles
recogidos en los dos álbumes que grabó
para Studio One. Casi obligatorio es Skylarking
(72), con clásicos como Got to be sure,
Every tonge shall tell, Just say who,
See a mans face o la pieza que le daba título.
Con un debut semejante, Horace comenzó a ser
requerido por los principales productores de la isla,
que en adelante le ayudarían a prevalecer por
encima de los cambios de ritmos y tendencias. Entre
ellos, Leonard Santic Chin, que produce
su himno Problems, Keith Hudson, Derrick
Harriot, Harry J, Observer, Augustus Pablo, Gussie Clarke,
Tapper Zukie o, especialmente, Bunnie Lee.
Bajo su padrinazgo, Andy registraría a partir
de 1973 éxitos como You are my angel,
Better Collie, Zion gate, Money
Money, en clave del rotundo ritmo rockers que
marcaría los setenta. Clásicos puestos
al día y subrayados por las mezclas del padrino
de dub King Tubby que le permitirían hacer tándem
con multitud dubsters y Djs revolucionarios.
De su etapa con Lee quedan testimonios claves grabados
en álbumes como Sings for you and I
o la reciente antología King tubby tapes.
Mención aparte merecen las brillantes versiones
de standards del soul y el reggae que Andy se ha ido
marcando desde los días de Studio One (Show
&Tell, Fever, Riding for
a fall, Rain from the skies o las
imprescindibles Giding star (Heptones),
Natural Mistic (Marley) o Aint
no Sunshine (Bill Whithers).
A medidos de los setenta, Horace Andy entra en un período
de transición y alterna su trabajo para Lee con
grabaciones independientes en su sello, Rhythm. Viaja
a Nueva York invitado por el productor Everton da Silva,
con quien inicia una fértil relación que
da como resultado álbumes sublimes como In
the light y su secuela, In The light Dub.
Discos reeditados por el sello Blood & Fire y registrados
en Jamaica con los mejores músicos de la isla
en los que vuelve a atacar nuevas adaptaciones de éxitos
con jugosas versiones extendidas. Una fórmula
que exprimirá en temas capitales como Mr
Bassie, Serious thing, Youth
of today o Problems, recogidos en
la excelente colección Good Vibes
(Blood & Fire).
Huyendo de la violencia de Jamaica, Horace pasa los
siguientes años entre Connecticut y Kingston,
donde tiende puentes con las nuevas generaciones del
dancehall con discos como el excelente Dance hall
style, grabado en NY para el productor Lloyd Bullwackie
Barnes. Tras ser tiroteado en la Gran Manzana,
se establece en Londres a mediados de los 80 y continúa
grabando sin cesar para un rosario de productores americanos
y británicos: Delroy Wright, Music Hawk, Sir
Coxsone Outernational, Fashion
incluso el sello
indie Rough Trade le edita en el 82 el experimental
Elementary, uno de los primeros álbumes
digitales de la historia del reggae.
Banda francesa
Mientras tanto, mantiene su estatus en Jamaica
lanzando discos para otros productores en candelero
como Sly&Robbie, Jammys, Bobby Digital o Blacka
Morwell. La influencia de su peculiar falsete se proyecta
sobre una generación de jóvenes artistas
que directamente le copian o reconocen su influencia:
de Patrick Andy, Icho Candy o Maddoo a estrellas de
nuevo cuño como Garnett Silk.
En los 90, comienza a colaborar puntualmente con M.Attack,
que le rescatan de un relativo ostracismo y le proyectan
sobre el universo del pop y la música de club.
Registra un nada previsible trabajo de versiones de
Marley, Horace andy meets Bob Marley (Wackies),
al que da luego réplica con discos rigurosos
para productores británicos como Jah Shaka, Dennis
Bedeau o Mad Professor.
Después de su segundo matrimonio, regresó
a una Jamaica que suele abandonar para girar por medio
mundo. Al margen de la retrospectiva Skylarking
en el sello Melankolic, de M. Attacak, sus discos más
recientes son el muy apreciable Living on the
Flood, para Clive Hunt (Abbyssinians); Make
it bun, álbum multinacional con una versión
del Caballo sin nombre del grupo de rock
melódico America; y el aún caliente Rise
Up, producido por Mad Professor y grabado con
la ayuda de las fundaciones rítmicas transgeneracionales
que forman Sly&Robbie y Mafia&Fluxy. Tras su
paso hace algo más de un año por Oiartzun,
en su presentación del martes en el Kafe Antzokia
(21.00, 10 _), estará respaldado por la eficiente
banda francesa Homegrown Band, reforzada con los metales
de Stepper Horns.