| LA CALETA. Es una playa abrigada de bolos y arena. / J. M. GALIANA |
El nombre de La Vila Joiosa -«ciudad alegre»-, se debe a Bernat den Sarrià, almirante de Jaime II que la fundó en el año 1300. Doce kilómetros de litoral salpicado de torres vigías (lAguiló, Era Soler, del Xarco), barcos de pesca, casas encaladas suspendidas en el vacío y 3,5 kilómetros de playas abiertas y abrigadas constituyen su mejor patrimonio, escenario deslumbrante que se parece a la costa africana. Al este puede darse un remojón en El Torres, Estudiantes y Almadraba, pequeñas playas rocosas de arena y bolos, tranquilas y limpias. Lindan con el puerto pesquero que protege del levante la soleada playa Centro, una de las más hermosas del Mediterráneo, larga, honda y despejada, de arena fina y agua clara, flanqueada por una balaustrada y escaleras blancas, palmeras, banderas azules, zonas de esparcimiento para niños y adultos, duchas, asistencia de la Cruz Roja, aparcamiento, bares y restaurantes que cierran al amanecer.
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