TRASCENDIENDO LA ESCENA
El nombre del grupo remite al pop colajet, escena
fuertemente vinculada a Los Fresones Rebeldes. ¿Es
de algún modo una manera de trascender la escena,
un recuerdo cariñoso, ninguna vinculación?
- Vinculación total: son mis canciones y Cristina
y yo fundamos los Fresones. Clausewitz diría
«es la continuación de los Fresones por
otros medios». Planteé la disolución
de LFR porque estábamos en un punto muerto y
yo necesitaba empezar de cero para recuperar la ilusión,
pero estamos en lo mismo: canciones que se puedan cantar
sobre lo mejor que nos ofrece la vida, tanto si está
de moda como si no.
Sigo con enunciados. Al final habéis titulado
el álbum Contando historias, como el filme de
Todd Solondz. No recuerdo quién lo sugirió
-todo comenzó en una lista de correo- pero al
final ha acabado cuajando.
- La distribuidora española de Storytelling,
titulándola Cosas que no se olvidan (que es el
título de nuestro primer single), nos lo puso
en bandeja. Por otra parte, me encantó Solondz
tanto en esa peli como en Bienvenidos a la casa de muñecas.
Vayamos al contenido. Sigo vuestras evoluciones desde
el primer día, os he visto en directo, pero aún
así el resultado mejora las expectativas. Quien
esperase un disco lindo de un grupo flojito, se va a
sorprender. Suena a grupo con muchas horas de ensayo.
- Yo creo que ilustra perfectamente la recuperación
de esa ilusión. Es un disco variado en el que
expresamos 12 veces nuestro amor inmortal al pop clásico
de todos los tiempos. En lo personal y en lo musical,
somos un grupo que funciona muy bien y podemos acometer
arreglos más ambiciosos e incluso evolucionar.
UN DISCO ROTUNDAMENTE POP
Es un disco rotundamente pop, desde luego. Con
más influencias de los primeros sesenta (surf,
Tamla, northern-soul, incluso teen-pop-idol) que de
la new wave.
- Eso puede ser porque apenas usamos distorsión
en las guitarras y en cambio hay mucho piano y órgano,
lo que le da un aire más acústico y retro,
y hace más notoria la influencia soul y northern,
que siempre había estado latente. Es lo que escuchamos
durante años en la furgoneta, la mejor música
para conducir.
¿Qué tal la producción, a cargo
de Guille Milkyway (La Casa Azul)? Desde el principio
tenías muy claro a quien querías en este
apartado.
- Por primera vez trabajo en el estudio con alguien
que entiende y mejora lo que quiero, que tiene un abanico
de influencias parecido al mío y me ha abierto
a cosas que sólo conocía superficialmente,
como el bubblegum. En general, Guille ha sido nuestro
quinto Beatle.
Considero que tus canciones son totalmente reconocibles,
que de algún modo has creado estilo. Pero más
allá de ese sonido de guitarras, ese tipo de
melodías o influencias, diría que la clave
de tus canciones es que transmiten una ilusión
imparable. Empieza a sonar el disco y sale el sol. Joie
de vivre. No parece que seas de los que buscan en la
quiebra emocional.
- Escribo sobre lo que me pasa. Haberme encontrado
con Ana me ha dado la razón en todo lo que siempre
había pensado sobre el amor y la felicidad, que
existen y que son alcanzables, disfrutables y mejorables.
Algún berrinche tengo, pero no me da como para
una canción (sonríe).
Entre la media docena bien pesada de notables canciones
del disco, destaca una extraña canción
de The Groove, grupo fantasma de Sal Trimachi, un compositor
de brill-building/bubblegum (El amor mejora).
CANCIÓN DE FURGONETA
- Love, its getting better era nuestra
canción favorita de furgoneta. Yo tenía
una deuda pendiente con esa canción, que representa
lo mejor de las letras del northern (aunque en puridad
es blue-eyed, o sea, hecho por blancos) y habla de un
amor absoluto, celestial, que mejorará y durará
hasta el fin del tiempo. Los autores son los fabricantes
en serie Ritchie Cordell y Sal Trimachi. Es paradójico
que las canciones de estos y otros asalariados de la
época sean las que más hondo me llegan
y mi influencia más permanente.
¿Y si digo que CJS es mejor que LFR, crees que
me ganaré la tarjeta amarilla?
- Técnicamente somos mejores. Estilísticamente
somos una continuación por el lado más
pop, sin buscarlo ni evitarlo. Por otra parte, lo de
los Fresones fue espontáneo, absolutamente puro
de principio a fin, eso sólo lo puedes hacer
una vez. Pero lo hicimos y estoy muy orgulloso, no estaría
aquí sin haber pasado por allí.