| AUTO. La obra se representa hoy en varias zonas del pueblo. / JUAN LEAL |
Desde hace dos mil años, Totana, Lorca, Mula y Aledo han sido enclaves estrechamente ligados a la alfarería y a la cerámica, de hecho hay ruinas de alfares en Lorca y Mula del tiempo del tiempo de Al-hakem y de Abderramán II, fundador de Murcia. Del siglo XVIII hay constancia de siete hornos en los terminos de Totana y Aledo, uno de ellos especializado en tinajas. Las ollerías morunas, muy diferenciadas de las cerámicas, son las más representativas de Aledo; conservan casi en su integridad los antiguos sistemas: hornos morunos, torno sobre plataforma circular, secado al sol de las piezas, etc.). El primer trabajo del alfarero consiste en la búsqueda y preparación de los barros. Los de Aledo recogen esta materia prima en los montes de Totana, que se subastan anualmente. En Aledo se mantienen talleres de cerámicacon una amplia y original oferta de floreros, ánforas, especieros, búcaros, jarras y jarrones.
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