COCHES
Y GANGSTERS. La serie Grand Theft
Auto (GTA) ha sido objeto de numerosas polémicas
por su mezcla de contenidos violentos, acciones de bandas
mafiosas y conducción sin normas. Pese a ello,
la franquicia ha vendido más de 30 millones de
copias a lo largo de tres ediciones y algunos discos
revisados. Los gangsters modernos, policías
corruptos y tiroteos callejeros no se diferencian mucho,
al fin y al cabo, de los que podemos encontrar en cualquier
película comercial del otro lado del Atlántico.
Las posibilidades de este nuevo GTA rompen moldes.
El juego transcurre en tres grandes ciudades y varios
pueblos pequeños que el usuario puede visitar
libremente. Además de las misiones que hay que
cumplir para convertirnos en un gangster
de pro, este programa dispone de decenas de actividades
secundarias que tienen su efecto en el juego. Los coches
pueden tunarse a golpe de billetera. El
personaje puede entrenar en un gimnasio, comprar ropa
nueva, tatuarse o cortarse el pelo para cambiar su aspecto,
ganarse la vida honradamente como taxista o, simplemente,
aprender a bucear si se aburre de delinquir. Variedad
y mucha acción en un juego para adultos de obligado
disfrute.
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