El mismo escenario en
que hace dos años se despidieron Luna (el Antzokia
de Bilbao) acoge hoy la traducción al directo de
las hermosas canciones del pop que defienden la pareja
artística y sentimental que forman la que fuera
bajista en la última etapa lunática, Britta
Phillips, y un Dean Wareham considerado con justicia uno
de los compositores más personales del indie americano
de finales del siglo pasado, tanto por su labor como compositor
y alma máter de los propios Luna como de Galaxie
500.
A la manera de otra pareja surgida de los propios Galaxie,
el dúo de dream pop Damon (Krukowsky) & Naomi
(Yang), Dean & Britta se emanciparon con LAvventura,
álbum lanzado cuando Luna tenían ya los
días contados y completado con duetos y versiones
de gente tan dispar como los Doors o Madonna. Producido
por el histórico Tony Visconti (Bowie, T. Rex),
aquel debut arreglado con cuerdas tendría su
contrapunto en un EP de remezclas a cargo del ex Spacemen
3 Sonic Boom y en otro posterior titulado Words
you used to say (06).
La alargada sombra que Luna proyectaron durante sus
trece años de carrera dejó una gran huella
sentimental en D&B, tal y como recuerda el compositor
y guitarrista neozelandés. «Estuve sumergido
en una extraña sensación durante los meses
siguientes. No sabía qué hacer cuando
me levantaba. Me sentí liberado cuando me fui
de Galaxie 500. Pero, tras trece años al frente
de Luna, tenía sentimientos encontrados: ¿qué
iba a hacer a partir de ahora con mi vida?». Así
que la pareja hizo terapia trabajando y dando salida
a sus inquietudes cinéfilas.
«Fuimos a París y grabamos unas canciones
con la actriz Maggie Cheung para la película
Clean, algo que no era nuevo porque Britta
y yo participamos antes en la banda sonora de algunos
filmes. También produje el álbum de Jule
Brown y participé como actor secundario en una
película de miedo llamada Pumpkin hell,
corriendo por un campo de maíz a las 5 de la
mañana con una calabaza en mi cabeza
».
Trabajo y boda
Fue por entonces cuando el dúo volvió
a recibir la llamada de Tony Visconti y se prestó
a colocarse tras la consola durante la grabación
del disco que ahora están presentando en directo.
Se titula Back number y conecta con su ópera
prima por medio de nuevas versiones de Elvis, los Troggs,
Claudine Longet o un Lee Hazlewood cuyo histórico
tándem con Nancy Sinatra emulan a base de impecables
muestras de pop soleado. Un estilo que recuerda a unos
Luna más entregados a los arreglos y la orfebrería
con el contrapunto de la guitarra y los teclados atmosféricos
de Sonic Boom.
«Trabajar con Visconti es un placer. No paramos
de grabar, no nos sentamos y discutimos. Si nos sentíamos
bloqueados, Tony iba un paso más allá
e intentaba que no paráramos. A eso le llamo
yo espontaneidad. Matt Johnson grabó las baterías
en dos días. Sean McCaul (vibráfono) fue
reclutado para tocar mientras actuaba como músico
callejero en el metro. Hicimos todo en una semana. Grabamos
de lunes a jueves y nos casamos el viernes por la tarde»,
emula Dean, que, tras su paso ayer por Donostia, hoy
se presenta en el Antzokia (22 horas 16/18 e).
En Bilbao compartirán cartel con unos teloneros
más que adecuados: Smile, banda surgida en plena
vorágine del Getxo Sound que ha madurado combinando
ecos de luminoso soft pop sesentero de la Costa Oeste.