| «No me gusta mirar atrás» |
Texto: FERNANDO BELZUNCE
A sus 40 años, el riojano Javier Cámara es uno de los actores más queridos por el público y la crítica. Su presencia en ‘La torre de Suso’, donde interpreta a un emigrante asturiano con oscuro pasado, supone el mayo reclamo de la película. El ‘chico Almodóvar’ es el eje de la historia y cumple a la perfección.
–Llevas muchos años en Madrid. ¿Te sientes identificado con el personaje y su sentimiento de desarraigo?
–Tengo a mi familia en La Rioja y también a mis amigos de la infancia. Mi pueblo, Albelda de Iregua, es pequeño. Yo creía que no sufría el desarraigo. Me fui y ya está… Pero no es así. Cuando vuelves reconoces el terreno perfectamente. Tus amigos te lo recuerdan, tu familia te asienta... Los olores, los sabores se vuelven de nuevo reales, toman vida y quieres irte corriendo porque piensas que si sigues ahí por un minuto puede que te quedes para siempre.
–¿Sientes una cierta nostalgia?
–A veces. Hay cosas que has intentado y que te han salido mal. La experiencia tiene eso... Mi personaje viene con un fracaso a sus espaldas, diez años en Argentina que él cree malgastados, aunque la verdad es que sin saberlo ha ganado mucho. Acumula vivencias en esa mochila que todos llevamos a la espalda. Pero no me gusta mirar demasiado hacia atrás. Soy nostálgico y emotivo y tengo que tener cuidado.
–¿Es posible cambiar tanto como el protagonista y pasar de ser un crápula a una persona serena?
–Ni es tan crápula ni es tan sereno. Son los ojos de los demás, que se quedaron con lo era hace diez años.
–Es muy fácil coger cariño a los personajes que interpretas. ¿Crees que tu aspecto favorece?
–Tú crees que mi aspecto es cariñoso… Claro, el típico calvito, con gafas, regordete, que no hace daño a nadie, ¿eh? Vaya, vaya… Este tío con pinta de oficinista del Inem no puede ser un cabrón, ¿eh? Pues en ello estoy, ja, ja… Si me dicen que tengo que hacer ese tipo de personaje toda mi vida te juro que lo dejo todo y me presento a oficinista del Inem… ¡Y encima cabrón!
Herencia de ‘Siete vidas‘
–Trabajas con dos directores debutantes en ‘La torre de Suso’ y en ‘Fuera de carta’, tu próxima película. ¿Se nota la ilusión del director primerizo?
–Se nota que llevan currando muchas horas en diferentes puestos en el arte de hacer películas. Tanto Tom Fernández como Nacho G. Velilla, el director de ‘Fuera de carta’, son unos currantes natos. He trabajado con ellos todos los días desde 1998 hasta que me fui de ‘Siete vidas’ en 2001.
–En enero vuelves a la televisión con una serie de abogados. ¿Te apetece?
–Mucho. Aprendo mucho trabajando y esperar el proyecto que te interese en el cine a veces te hace perder mucho tiempo. Los proyectos se retrasan incluso varios años y tú, mientras, esperando en casa. Volver a la tele es una cuestión práctica. Aprendo mucho todos los días. Ésa es la cuestión.
–¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre? ¿Qué sueles hacer en Madrid?
–Es extraño que no me hayan llamado de la FNAC para hacerme socio de honor. ¡Dios! No salgo de la sección de discos. Eso es lo que me gusta. Libros, discos, películas… Me encanta hacer cenas en casa cuando puedo y los colegas están libres. Soy nocturno y a veces el trabajo no te lo permite, así que cuando libro aprovecho para trasnochar en casa y hacer todas esas cosas que se hacen en casa por la noche.
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