|
Amaia Montero: «He hecho lo que me ha pedido el cuerpo»
|
| MÁS DELGADA. Amaia Montero, ayer, en Madrid. / EFE |
La ex solista de La Oreja de Van Gogh lanza el próximo martes su primer disco en solitario, que lleva por título su propio nombre
CHUSA L. MONJAS
MADRID
Amaia Montero está guapa, se la ve bien tanto por dentro como por fuera -ha perdido bastante kilos y luce la melena larga- y vive con ilusión la expectación que la levantado su estreno en solitario, un trabajo bautizado con su propio nombre que incluye once temas propios. Amaia Montero se lanza el próximo martes, un año después de que anunciara su salida de La Oreja de Van Gohg por una necesidad creativa, y con ese trabajo rompe 365 días de silencio. «Desde que comuniqué que me iba no he hablado porque no tenía mucho que decir. Este álbum es mi respuesta. Ha sido un parto emocionante, estoy muy contenta con mi hijo porque he participado en todo, en la creación de los temas, grabación, mezclas y ahora estoy con la promoción. La aventura ha sido intensa, con momentos mejores y peores, pero eso es lo que pasa cuando te desnudas, te abres y te miras dentro», dice la artista.La prodigiosa voz de Montero impregna este trabajo «honesto, íntimo y personal». Ha hecho realidad un sueño en el que ha estado arropada «por toda la gente que ha creído en mí y a la que ahora me quiero transmitir todas las sensaciones que yo he tenido durante este tiempo», expone. La estrella irundarra recuerda que dejar a la que fue su banda durante once años y con la que hizo cuatro exitosos discos no fue fácil. «Fue una decisión muy pensada, me costó mucho, pero debía y sentía que tenía que hacerlo. Lo pase mal porque era mucho lo que dejaba atrás, pero no me he arrepentido en ningún momento», advierte Montero, que con esta producción en la que ha estado respaldada por Claudio Guidetti -productor de Eros Ramazotti y Laura Pausini- se ha sentido como una debutante. Así, a sus 32 años, ha empezado desde cero para hacer su primer trabajo fuera de La Oreja. «Lo que siempre he mantenido es la ilusión y las ganas de aprender. Ha sido un golpe de madurez y he agradecido mucho que, sin haber escuchado mis temas, la gente me estuviese esperando. He intentado ser yo, con mis virtudes y defectos», asegura. Casa paterna Y ¿cómo es Amaia Montero? «No sé, dicen que soy un capítulo aparte. Soy una chica normal, emocional, sencilla, con la suerte de tener una sensibilidad especial para la música y muy afortunada por haberla podido plasmar en este disco. También soy de carácter apasionado», desvela la artista, que no oculta su miedo al fracaso. «Haber escrito estas canciones ya es un éxito personal. Quiero que funcione, llegar al mayor número de personas posible, pero si las cosas no van bien, pues tendré que vivir con ello y asumirlo. Uno nunca está preparado para el éxito y tampoco para el fracaso», añade. Quiero ser, el primero de los singles y toda una declaración de intenciones; 407 y Te voy a decir una cosa, dedicadas a sus padres; y Tulipán, que tiene como destinatarios a los que fueron sus compañeros en La Oreja, son algunos de los temas que ha compuesto la cantante, para cuya inspiración ha contado con su familia. «Siempre ha estado a mi lado. Mis padres me han dado la vida y todo lo demás. He hecho lo que me ha pedido el cuerpo en total libertad», apostilla. De hecho, Montero cerró la etapa de La Oreja y se fue a la casa de sus padres en Irún, donde se creó un cuarto con sus guitarras y teclados. «Como soy muy desordenada, mi madre me decía cómo podía trabajar así. Iba siempre con la grabadora y me apunté a clase de guitarra. Allí estaba en paz, dando paseos por la playa con mis perros, andando por el monte», rememora. Ambiciosa «si esto significa llegar, comunicar con mi música y que ésta sea la banda sonora de la vida de las personas», Montero cree que hay espacio «para todos».
|