anto por su marco privilegiado junto a la playa de Rostrío, donde además hay derecho a acampada gratuita, como por el heterogéneo y resultón cartel que anuncia para el fin de semana que viene, el Summer Festival es, a día de hoy y a la espera de ver cómo evoluciona el Bilbao Live, el cónclave pop más importante de norte peninsular. Aunque la asistencia el pasado año fue respetable (15.000 personas cada día para una primera edición no está nada mal), había sombras sobre la continuidad del festival que finalmente se han despejado.El encuentro se amplía a tres jornadas y reúne los suficientes nombres con tirón como para garantizar su continuidad. Más de 50 artistas, grupos y DJs desfilarán entre las cuatro de la tarde y las cuatro de la madrugada por los dos escenarios principales.
Aunque marcadamente heterodoxo, el SSF ha encontrado, a diferencia de su neonato hermano bilbaíno, una cierta identidad, enfocándose a la electrónica sin renunciar al rock, el pop preferiblemente indie o sintético o la música negra más o menos mainstream.
El programa comienza el jueves con una fiesta inaugural lo suficientemente dispar como para meter en un mismo saco a Marlango, destacados representantes del revivalismo punk funk como Infadels o a una interesante representación del influyente sello germano de electrónica marciana o IDM Bpitch Control, con La Jefa Ellen Allien a la cabeza.
Nórdicos al sol
El viernes se desarrollará el grueso de la programación que, por lo que al rock respecta, lideran HIM. Tendrá su gracia asistir a las ceremonias de love metal gótico de los nórdicos bajo el sol, junto a un tándem de clásicos contemporáneos de la música británica con dos décadas a sus espaldas. De un lado Primal Scream, que presentaran Riot city blues, álbum que glosa su visión versátil y combativa del rock, y de otro los mancuanianos Charlatans, que vuelven a molar con Simpatico.
Los muy estimables Editors, la respuesta británica a Interpol, y dos veteranos representantes del indie estatal (Sexy Sadie y Nosotrash) ponen el acento pop en una jornada dominada por la electrónica y en la que, además del punk junglista de ADF System, destaca la presencia de un productor y DJ tan cotizado y poliédrico como Dave Clarke. El interesante Óscar Mulero pone el toque patrio.
El Summer Festival santanderino ha emplazado la alineación mayoritaria para la jornada del sábado. Además de Pet Shop Boys, la principal atención la despertarán a priori esos nuevos Fugees que son Black Eyes Peas, epítomes de hip hop funky y mainstream que ofrecerán su única actuación española, y The Prodigy, a los que se les ha pasado el arroz pero cuyo directo electropunkarra va muy bien para este tipo de saraos.
Veteranos e infravalorados exponentes del pop de club con calado groove como Stereo MCs, revivalistas del electropop ochentero como los galos Zoot Woman, junto con valores independientes (Lori Meyers, Cycle, Lazy) completan un plantel que vuelve a estar mediatizado por la electrónica: del techno del canadiense John Aquaviva al acid de John Dahlbaäck, pasando por el house experimental de los suecos Martinez, la versatilidad de la uruguaya Tania Vulcano o el electro de los germanos Mandy. T