iez años después de que clausurara Amparo & The Gang para iniciar desde Malasaña una nueva trayectoria enfocada a los sonidos mestizos, Amparo Sánchez Amparanoia se muestra satisfecha del camino recorrido. «Estoy orgullosa del grado de independencia que he logrado, tengo más presencia que nunca en muchos países y un público que ha ido creciendo conmigo. Y lo he logrado todo trabajando de una manera muy alternativa, con muy poca ayuda y escasa difusión de mi música. Hemos tenido que trabajar muy duro, y por eso esta gira tiene algo de celebración de diez años, no sólo de música, sino de vida, porque la música es mi vida y me ha dado mucho más de lo que había imaginado».La diva del buen rollito inicia una nueva etapa con La vida te da, álbum que supone su retorno a la independencia discográfica tras un larga etapa al amparo de la multinacional Emi. Un «nuevo comienzo» que se produce en uno de los momentos más intensos de su carrera y que Amparo ha rubricado además cambiando su residencia en la sierra de Guadalix por la montaña catalana (El Garraf).
«He cerrado una etapa en Madrid y sentía que era el momento de escuchar a los amigos que desde hace años me animaban a que me fuera a vivir a Cataluña. Necesito vivir en un ámbito rural, el campo me permite tocar y componer a cualquier hora sin molestar. Y para mis hijos es una forma de vida que ya no se estila, que sólo se ve en las películas». Una forma de entender la existencia a la que hace referencia en temas como el bolero Tiempo pa mí. «Tiene una estructura de bolero clásico, pero la letra habla de las prisas y el poco tiempo que tenemos para disfrutar de la gente y de la vida», explica.
Primar la calidez
La vida te da ha sido editado junto con un DVD adicional que incluye imágenes de la gira Bembé Tour, y de la entrega del premio BBC Radio 3, además del making off de un disco que incide en su habitual pachanga de ritmos afrolatinos, caribeños y balcánicos. Un batido de rumba, reggae, ska, boleros y rancheras al que Amparo ha dado forma con un sonido más orgánico que su antecedente, Enchilao (03), álbum de factura doméstica en el que la granadina flirteó con la electrónica y el hip hop.
«El mayor reto -asegura- fue grabarlo tocando todos a la vez, porque buscábamos un sonido más acústico y natural. Con los años, hemos alcanzado un nivel que nos permite trabajar de esa manera. Hemos cantando además con el saber hacer de Kaki (Arkarazo), con quien queríamos volver a trabajar como hicimos en Feria Furiosa y Somos Viento».
La selección de canciones, «en la que hemos primado sobre todo la calidez», apunta Amparo, incluye una ranchera «antigua» como Antes de hoy, instrumentales fronterizos como Valkan Mex, una trivial versión acústica del recurrente Redemption song de Bob Marley y una canción en catalán titulada Somis.
«Respeto y me interesan todas las formas de expresión. Me he familiarizado con la lengua que se habla donde ahora vivo y ha sido mi forma de dar también un poco las gracias a la gente que tan bien me ha acogido».
Tras trabajar con un elenco multinacional de nueve músicos de su órbita y cómplices habituales como Dhira, Dani Macaco o Mimi Maura, Amparo se muesta ilusionada con su nueva apuesta por la autogestión. «Durante un tiempo, pensé que con una compañía grande sería más fácil organizar todo para salir a tocar fuera, pero ha sido todo lo contrario, así que pedí la libertad para poder ser dueña de mi música y tomar mis decisiones», ilustra.
En consecuencia, siguiendo el ejemplo de Ojos de Brujo, el nuevo álbum de Amparanoia va a ser editado a través de distintos sellos en 16 países, (Bélgica, Holanda, Alemania, Japón, Australia, Canadá y Latinoamérica), los mismos en los que piensa tocar dentro de una gira que mañana recala en el Kafe Antzokia de Bilbao.
«La banda ha cambiado porque han entrados dos músicos catalanes -el guitarrista Jordi Maestre y el batería Daniel Tejedor-, pero sigue gente que ya lleva conmigo un tiempo como José Alberto (Varona, trompeta), Carmencita (Niño, bajista) y los demás. Estamos deseando volver a tocar en Euskadi, donde tenemos muchos amigos y siempre se nos ha recibido muy bien». D