| Una trucha ataca la mosca. / EL CORREO |
Hay quien cree que la trucha se alimenta exclusivamente de insectos que vuelan por encima del agua. Mediante una observación detenida, comprobaremos que la trucha se sacia de estos insectos alados en los días en que millares de ellos ultiman su metamorfosis. Estos insectos pasan un largo período de estado larvario y de ninfa, y es en estos trances cuando los persigue la trucha. Los insectos que flotan en el agua parecen haber caído a ella durante el vuelo, pero, en realidad, acaban de romper su capullo y están posados, preparándose a realizar su primer vuelo, momento en que las truchas los devoran.Muchas veces, en la orilla de un río, la mente se esfuerza por la evidencia de este arte, cuando no se sabe por qué en un lugar determinado donde días antes había venido sin pescar nada, ahora las truchas se dejaban capturar fácilmente. ¿Qué es lo que ha cambiado? Tal vez el agua o la alimentación que se produce en el cauce, o el enturbamiento del río por una borrasca. Un motivo importante suele ser cuando se produce la masiva eclosión de las efímeras y de la larvas que se generan en los fondos. La trucha advierte los primeros síntomas de la eclosión y se afana en alimentarse rápidamente. Es el momento esperado por el pescador para preparar la mosca artificial. El conocimiento de la vida y costumbres de este alimento alado por las truchas es de vital importancia para aquellos especialistas en el manejo de la mosca artificial. Lo más destacable de las efímeras (ephemeras) es la brevedad de su vida, lo que les ha valido para denominarlas. Su existencia, a veces, no se prolonga más que unas horas, aunque algunas alcanzan una duración un poco más larga. Normalmente, cuando el sol desaparece, inician su vuelo.
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