EVASIÓN. Ocio y tiempo libre
 PORTADA
 ARTE
 CINE-TV
 GENTE
 LITERATURA
 MÚSICA
 NATURALEZA
 RUTAS-LUGARES
 TIEMPO LIBRE
 TECNOLOGÍA
 VIDEOJUEGOS


THE GO! TEAM

Foto


Son tres tíos y tres tías, viven repartidos entre Londres y Brighton y tienen una pinta tan singular como su sonido: imagina un caleidoscopio indie de hip hop de vieja escuela, electro disco línea Le Tigre, soul de la Motown, bluegrass, funk, noise pop, voces a lo B 52 y aires de bandas sonoras televisivas o de Bollywood, pasado todo por la turmix y aderezado con un espíritu naif y referencias a superhéroes de cómic como ese ‘Junior Kickstar’ que dio titulo al primer ‘single’ con el que comenzaron a hablar el pasado año. Una especie de sampladelia orgánica, multidireccional y lúdica que, más alla del pastiche, divierte y provoca un guiño cómplice.

Y es que desde que, a principios de los 90, los llamados ‘balearic beats’ (sesiones en las que lo mismo se podía pinchar a Motorhead que a Madonna) reivindicaron la falta de prejuicios, parece que la ironía e irreverencia con los clásicos va encontrando su lugar en el pop. Sea gracias a combinados o ‘bootlegs’ tipo 2manydjs (mezclar Eminem con los Smith o a la Velvet con Sly Stone) o con el sentido de humor y el atrevimiento que demuestra este sexteto mixto, que ha sorprendido con un primer álbum -‘Thunder, Lightning, Strike’ (Memphis Industries/PIAS)- cuyas claves nos explica su líder, multiinstrumentista y cerebro, Ian Parton, antes de su presentación, anteayer, en un Hammersmith londinense que agotó el taquillaje.

Y, en una prueba más de su saludable ironía, lo hicieron junto a Doves. Lo que no deja de tener su gracia cuando Ian comenta que el principal objetivo de The Go! Team era distanciarse del arquetipo de las bandas indies británicas representadas por Travis o Coldplay.

-Hay tantos ingredientes en vuestra música que cuesta definirla en pocas palabras. ¿Habéis inventado alguna etiqueta?

-Aún no, preferimos que otros lo hagan. Algunos han dicho cosas graciosas, como que somos una mezcla de los Avalanches y un grupo de chicas haciendo música para series policíacas de los 70, y nuestro sello nos define en las notas promocionales como «Jackson 5 meets Sonic Youth». Lo que no nos gusta tanto es que nos llamen ‘kistch’, porque no tenemos nada que ver con eso. Siempre nos hemos esforzado por hacer una especie de cut’n’paste (corta y pega) mezclando cosas nuevas y viejas que normalmente no oyes juntas. Pero lo hacemos sin recurrir al sampler, con instrumentos, músicos y cantantes reales y con un toque transgresor y divertido.

-No tenéis nada que ver con el pop que últimamente se estila en el Reino Unido.

-Gracias a Dios, desde el principio tratamos de sonar diferente a las típicas bandas indies británicas, que no soportamos. Queríamos distanciarnos del rollo de grupos homogéneos especializados en baladas tipo Coldplay, Keane o Embrace. Siempre he sido como una esponja para la música; como una cebolla con distintas capas que hay que ir descubriendo. Usamos lo mismo cintas que cualquier aparato viejo, combinamos cosas de los 60 o los 70 pero sin sonar vintage, con guitarras distorsionadas o técnicas de producción más actuales.

-Repartidos entre Brighton y Londres, ¿cómo os las arregláis para trabajar?

-Sí, también somos un poco raros en eso. Las tres chicas viven en Londres y nosotros, en Brighton. La cosa empezó con Jamie, el bajista, y yo; somos vecinos y viejos amigos, y la cosa fue creciendo. Además, todos venimos de distintos ‘backgrounds’; a la cantante le tira el hip hop, a los guitarristas, el noise y el pop alternativo, y a otros, la música negra. Pero a los seis nos interesa casi todo. Somos como un choque de mundos distintos; y creo que lo inusual que es todo lo relativo al grupo es lo que lo hace más interesante. Es complicado estar separados, pero nos las arreglamos. Yo soy más o menos el punto de partida. Toco varios instrumentos y monto los temas en mi estudio. La cantante hace las letras y los demás, otras cosas por su cuenta. Después nos juntamos, les pido que toquen esto o lo otro al piano o la batería y damos forma al caos. Somos como un colectivo, pero vamos evolucionando en nuestra manera de trabajar y cada vez nos parecemos más a una banda.

Toque teatral

-¿Es verdad que os negasteis a hacer la música para un anuncio de McDonalds?

-No fue McDonalds, era una agencia de publicidad que estaba trabajando en una campaña para ellos y quería usar nuestra música. Dijimos que no porque eso hubiera supuesto ligar nuestra hitoria a una multinacional de hamburguesas. Supongo que vieron potencial comercial en nuestra música, lo que no deja de ser irónico y, a la vez, algo decepcionante, porque nosotros siempre hemos jodido deliberadamente nuestro sonido para distanciarnos del pop al uso.

-Uno no se imagina a un grupo como vosotros ligado a una multinacional.

-Nosotros tampoco nos vemos en una compañía que nos pudiera sugerir la idea de hacer algo más radiable para gustar a más gente. Una pequeña independiente, como Memphis Industries, es lo ideal para nosotros. Nos deja ir a nuestra bola y, aunque no he escuchado a fondo su catálogo, tiene bandas muy distintas, como Fort Lauderdale o Blue States.

-Aunque os empeñáis en ser distintos a todo, os comparan con bandas psicodélicas como The Beta Band, The Bees o los marcianos Polyphonic Spree, a los que habéis remezclado.

-No creo que la música que hacemos tenga mucho que ver con The Beta Band o Polyphonic Spree, pero sí conectamos en nuestro deseo de distanciarnos del típico indie pop de guitarras haciendo las cosas de una manera distinta o mezclando cosas muy diferentes. Lo de remezclar el ‘Soldier Girl’ de Polyphonic no sé en realidad cómo surgió. Creo que fue a través de una persona de su sello que era fan nuestro. Nos recomendó a ellos y me preguntó si me gustaría hacerlo. No es la típica remezcla; la versión es muy distinta. Suprimimos las partes vocales e hicimos casi un tema nuevo.

-¿Cambian mucho vuestros temas en directo?

-Sí, bastante, es casi freestyle, como una jam con giros inesperados. Nuestro sonido es más intenso, porque tenemos dos guitarras y dos baterías y además nos solemos cambiar los instrumentos. Pero, sobre todo, es una experiencia más visual; cuidamos la imagen y tenemos un toque teatral. Esperamos demostrarlo pronto en España.




 
 
© La Verdad Digital S.L.U.
C/ Camino Viejo de Monteagudo, s/n. 30160 - Murcia.
Teléfono: 968 36 91 00. Fax: 968 36 91 11
internet@laverdad.es