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TEXTO Y GRÁFICO: JOSEBA MARTÍN
Los altos mandos del Ejército
estadounidense están que trinan con Jack Bauer.
Los métodos poco ortodoxos que utiliza este peculiar
agente federal -interpretado por Kiefer Sutherland- para
tirar al traste las amenazas terroristas que se ciernen
sobre su país han llevado al Departamento de Defensa
a poner el grito en el cielo. En temporadas anteriores,
habíamos visto -en la serie emitida en España
por Antena-3 y la Fox en el canal satélite digital-,
a Bauer ejecutar a su jefe para librar a la ciudad de
una amenaza biológica o dejar morir al ex marido
de su novia para salvar la vida de un sospechoso. Todo
ello aderezado con un par de torturas salvajes por capítulo
y algún que otro plan que haría palidecer
al mismísimo MaCgyver hacen de la serie una de
las más provocadoras de la pequeña pantalla.
Para la sexta temporada, los productores Joel Surnow y
Robert Cochran decidieron llevar la guerra contra el terror
al mismísimo corazón de Estados Unidos convirtiendo
a las principales ciudades del país en improvisadas
bagdads y eso ha sido la gota que ha colmado
el vaso.
El nuevo día en la vida del agente Bauer arranca con su regreso de su cautiverio en China y con una serie de atentados suicidas en las principales ciudades del país. EEUU vivirá entonces momentos de pánico y la Casa Blanca se verá obligada a montar centros de detención contra sospechosos musulmanes y declarar el estado de excepción, como ya se pudo ver en el filme 'Estado de sitio', de Edward Zwick. Ante esta nueva amenaza veremos a un Jack Bauer más reflexivo más que nunca. Se lo pensará dos veces antes de recurrir a la violencia para sacar información a un sospechoso. Durante su en carcelamiento en China también fue torturado hasta el límite -como se puede ver en una precuela disponible en plataformas como YouTube-, y eso le hará dudar de sus propios métodos. A pesar de todo ello, el Ejército de Estados Unidos pidió a los productores que rebajaran el tono de las escenas de tortura porque «ese condenado de Jack Bauer nos está dando mala prensa». El Congreso, por medio de su Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), se ha planteado incluso vigilar las escenas violentas de la serie debido a las críticas recibidas. Pero no sólo el Pentágono se ha puesto de uñas con 24. Varios grupos en defensa de los derechos del pueblo islámico también se han quejado del tratamiento que se da en la serie a los musulmanes. Sin embargo, hay que recordar que Bauer, a lo largo de estos últimos seis días, se ha enfrentado contra enemigos de la antigua Yugoslavia, alemanes, rusos, norteamericanos e incluso contra su propio presidente. Los productores y el propio Kiefer Sutherland ya han expresado en varias ocasiones que la serie sólo es un entretenimiento, un producto de ficción. Sutherland, en una reciente entrevista concedida a un diario digital venezolano, incluso confesaba estar en contra de la ley de posesión de armas justo después de los trágicos hechos ocurridos en la Universidad de Virginia. Rescatado de los rodeos El hijo del célebre Donald Sutherland ha reconocido varias veces que le debe mucho al personaje de Jack Bauer. Kiefer Sutherland (Londres, 1966) estaba alejado de los grandes estudios y disfrutaba de su nueva carrera como jinete de rodeos profesional, cuando recibió una llamada de su amigo Stephen Hopkins. El director de la secuela de Depredador, Volar por los aires y Los demonios de la noche, entre otras, había sido requerido por la 20th Century Fox para rodar algunos episodios de la primera temporada. Inmediatamente pensó en su colega Kiefer para encarnar al agente Jack Bauer, y, sin duda, le regaló el papel de su vida. Desde el estreno en 2001 de la serie, Sutherland ha conseguido un Globo de Oro, dos premios del Sindicato de Actores de EE UU en 2004 y 2006 y, el mismo año, el Emmy al mejor actor de serie dramática después de cinco nominaciones consecutivas. Lo curioso es que hasta que Sutherland no obtuvo el Globo de Oro en 2002 no se terminó de rodar el primer día en la vida de Bauer, algo muy común en la industria estadounidense. Se filman unos cuantos capítulos y si la audiencia pica el anzuelo, se termina la serie. 24 marcó un punto y aparte cuando se estrenó en 2001. Su formato era innovador: pantallas divididas, un reloj digital que actúa como un personaje más, un guión lleno de giros argumentales imposibles, un diseño de producción propio del cine y un ritmo arrebatador que no decae nunca. Rodada íntegramente en Los Ángeles y otros enclaves californianos, la serie está magníficamente fotografiada por Rodney Charters. Cada temporada es un día en la vida de este singular agente antiterrorista y cada episodio una hora de ese día fuera de lo común. En total es como si se hubiesen rodado más de 60 películas y todo indica que queda 24 para rato. Sutherland ha firmado un contrato multimillonario por tres temporadas más y está en proyecto llevar la serie a la gran pantalla para 2008 o 2009. Películas como La sombra de la sospecha -curiosamente protagonizada por Sutherland-, 'Shooter', de Antoine Fuqua, y la serie recientemente estrenada en Cuatro, Cuenta atrás, se han rendido al encanto de '24'. En Estados Unidos apenas quedan tres capítulos para que concluya la sexta temporada y está previsto que desembarque en nuestro país este verano. Este año 24 ha competido con Heroes de la NBC y ha conseguido reunir frente al televisor a casi 14 millones de espectadores cada semana. Aquí, cuenta con una audiencia fiel de más de dos millones de televidentes y entre sus seguidores se encuentra, por ejemplo, el escritor Mario Vargas Llosa, cuyo entusiasmo por el personaje de Jack Bauer llega a límites freak. Veremos si el canal que, al final, ofrezca la serie la respeta en la parrilla como se merece.
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