EVASIÓN. Ocio y tiempo libre
 PORTADA
 ARTE
 CINE-TV
 GENTE
 LITERATURA
 MÚSICA
 NATURALEZA
 RUTAS-LUGARES
 TIEMPO LIBRE
 TECNOLOGÍA
 VIDEOJUEGOS

M CLAN

Usar y guardar

Madrid, 18 de octubre de 2004. Quedo con Ricardo Ruipérez y Carlos Tarque en un bullicioso restaurante de la capital. Han pasado toda la tarde concediendo entrevistas en las oficinas de la compañía, de modo que llegan relajados tras la batalla y con el ánimo distendido. Cuando el camarero se acerca lo primero que pedimos es el vino. Están contentos. Saben que con Sopa fría, su sexto álbum, han dado en la diana, por más que intenten frenar su euforia hasta que ese juez llamado público no dé su visto bueno.

Resulta complicado conseguir que mantengan la atención en la entrevista. No es sólo la confianza, sino el alboroto general. Por allí anda Mikel Erentxun explicando que en su nuevo disco ha cantado Matthew Sweet y que llegó a tocar con el hoy fallecido Robert Quine. Pero yo he venido a hablar de mi libro, así que pulso el play de la grabadora y que Chuck Berry nos coja confesados. «Estamos muy satisfechos, tenemos una sensación muy buena. A todo el mundo le está gustando mucho el disco, en la compañía están muy contentos, pero igual sabemos que falta perspectiva. Es esa sensación que tienes cuando sabes que has hecho algo realmente bueno. Es un poco lo que nos está ocurriendo», señala Ricardo.

Una de las frases, del todo ciertas además, que más van a leerse al hablar sobre este disco es la que se refiere a un grupo capaz de reinventarse a sí mismo, tras un periodo de ligera zozobra. Defectos personales, su anterior álbum, resultó ligeramente decepcionante y volver a la onda de canciones como Carolina hubiera sido caer en lo previsible. En cambio, M Clan ha sido capaz de ofrecer un abanico sonoro en el que no falta contundencia, melodía, garra ni aspectos novedosos. Nunca habían escrito canciones en la línea de Mario, Sopa fría o Comunicando. ¿Cuánto hay de premeditado y cuánto de intuitivo en esta reinvención? «Pues ha sido algo intuitivo en un 80... Mira, casi te diría que en un 100%. Lo único premeditado fue no marcarnos líneas compositivas, simplemente hacer las mejores canciones que fuésemos capaces, tuvieran la influencia o el aire que fuera. Pensando sólo en la canción», explica Ruipérez. Aquí es cuando me doy cuenta de que es justo igual que lo ocurrido en el previo de Usar y Tirar, en mi opinión su mejor disco junto con Sopa fría. Tarque añade leña. «Mira, siempre ha habido canciones que nos han gustado más a unos que a otros. Igual había una más rockera que me ponía a mí y otra más pop que le encantaba a Ricardo. Y los demás aceptábamos. En esta ocasión lo único que nos propusimos fue no esconder la cabeza nadie en ningún momento ni en ninguna canción».

LIGAS MAYORES

Una apreciación personal: a M Clan le sienta bien la presión, aquello de jugar en el Bernabéu. Justo después de sus dos momentos más dubitativos como grupo, zas, sus dos mejores trabajos. «Seguramente es así. Y eso demuestra nuestra calidad y nuestra madurez como músicos, la solidez de la banda. Nuestra capacidad para jugar en las grandes ligas. No somos Zidane, pero sí Helguera» [Ricardo]. «La verdad es que nunca lo había pensado, pero creo que tienes razón. Nuestros dos mejores discos han llegado después de los dos más... no diría flojos, porque no me lo parecen, pero sí menos redondos» [Carlos]. Bueno, es un disco muy rock, con guitarras muy poderosas, pero al tiempo también muy pop. Quizá hasta ahora os decantabais más por un aspecto u otro y aquí resalta el equilibrio. «Claro, es el rock como parte de la música popular, de la cultura pop. El rock es eso y no hay por qué llevárselo al ghetto para intentar que parezca más auténtico», concluye el guitarrista.

Vale, entonces ¿aceptamos Defectos personales como disco menor o de transición? Así lo califiqué en su día, nada más publicarse. «De transición. Es el disco que podíamos hacer en ese momento y tal vez el que teníamos que hacer en ese momento. Es cierto que quizá no sea tan notable, pero sin Defectos... no hubiera habido Sopa Fría. Lo creo así» [Carlos]. «El buen ambiente es muy importante dentro de un grupo. Aquel disco se hizo en un momento complicado. Ahora hay mucha mejor comunicación, sólo hemos estado pendientes de la música, sin importarnos nada más» [Ricardo]. M Clan vuelve a incluir una versión adaptada al castellano de un tema emblemático del rock, Lola. Lo hicieron con la Steve Miller Band, con Rod Stewart, con los Stones y ahora es el turno de los Kinks. Se está convirtiendo en una constante. «Pues sí. Nos gusta hacer versiones, siempre nos ha gustado. Es algo muy en la tradición del rock and roll y siempre las hemos hecho en directo. En este sentido fue importante Alejo (Stivel, el productor), que es la persona que mejor ha sabido siempre entender a la banda y de ahí que hayamos vuelto a trabajar con él. Nos quitó el prejuicio de grabarlas. Si lo han hecho los más grandes, por qué no podríamos hacerlo nosotros», afirma Ricardo, justo antes de contestar con un «rotundamente» a mi pregunta acerca de si son un grupo de rock clásico. * Sopa fría está publicado por Dro East West.

EL DISCO



 
 
© La Verdad Digital S.L.U.
C/ Camino Viejo de Monteagudo, s/n. 30160 - Murcia.
Teléfono: 968 36 91 00. Fax: 968 36 91 11
internet@laverdad.es