Lea las etiquetas del código Pegi. Le ayudarán a determinar si el juego es apropiado para la edad del usuario, así como si puede tener contenidos poco recomendables. Infórmese sobre el nivel de dificultad y contenidos del juego. Acuda a revistas especializadas, páginas web de consumo o de los propios fabricantes o pida consejo al vendedor.
Acompañe siempre al menor en el momento de la compra. La clasificación por edades es meramente orientativa.
Asegúrese de que el título que busca es el mismo que el que va a comprar. Existen juegos de título muy similar y temática distinta. Las versiones entre diferentes plataformas también pueden variar.
Recuerde que en las tiendas, los juegos se clasifican por su plataforma y género, no por su contenido.
Evite comprar en el top manta o descargar juegos piratas. Además de las implicaciones legales, no están correctamente etiquetados.
Supervise el uso de Internet que el menor pueda hacer para evitar la descarga de contenidos no apropiados para su edad. La red está llena de atractivos.
Utilice las opciones de control parental de las consolas de última generación y siga las instrucciones de uso de cada producto. Especialmente en lo relativo a tiempo de uso o normas de salud.
Procure jugar o probar los videojuegos que utiliza el menor. Le ayudará a controlar mejor los contenidos y a conocer sus gustos.
Tenga en cuenta los factores económicos. Asegúrese de que el juego es el adecuado para su plataforma y tenga en cuenta factores que pueden hacer el juego más caro (lanzamiento reciente, juego de película de estreno).