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Hefner
"No queremos parecer americanos"


Texto: J. Olarte
19/01/2001

Junto a bandas como Belle & Sebastian, Bitter Springs, Sophia o Arab Strap, Hefner se han convertido en referentes de nuevo pop británico. Un estatus logrado en poco más de tres años con un puñado de sencillos y eps y tres discos para el influyente sello postrockero Too Pure.

El cuarteto británico de folk urbano presenta ‘We love the city’. «En España, la gente nos hace sentir mayores de lo que somos», aseguran

Trabajos con los que estos ingleses de Essex (que no escoceses) han desarrollado un genuino folk urbano alimentado por igual con el legado de precursores como Violent Femmes, el tono doméstico de Pavement y el prisma vital y estético del pop británico más emocional.

De la pluma de Darren Hayman, líder espiritual, compositor principal y responsable de la singular iconografía de la banda y el acompañamiento de Anthony Harding (batería), John Morrison (bajo) y la última incorporación, Jack Huyter (steel guitar, violín…), surgen canciones costumbristas que, con una total falta de pretenciosidad y sin la afectación de bandas tipo Pulp, se solazan en el desamor, las relaciones humanos, la poesía y la sordidez de las cosas comunes.
El motivo de su nuevo viaje al sur de los Pirineos es un nuevo aldabonazo en su particular «guerra contra la fidelidad». Se titula We love the city, un álbum de canciones elementales, en el que la energía cede espacio a las melodías, ritmos minimales, guitarras slide, samples puntuales y arreglos de metales. Nuevos registros expresivos para un disco urbanita del que Darren nos habla desde Londres poco antes de iniciar una gira estatal. El martes llegará al Kafe Antzokia de Bilbao.

El álbum se centra en historias londinenses y urbanas ¿Es un disco conceptual?
Algo así. Son canciones escritas pensando en Londres, aunque no intento ser exclusivo. En contra de lo que yo creía, Hefner no es un grupo muy londinense. El disco trata sobre problemas y reflexiones en torno a la vida en la ciudad. Lo mismo valen para Manchester que para Madrid, Barcelona o Bilbao. Habría logrado mi propósito si no le dijeran nada a alguien que vive en un pueblo en pleno campo.

La crítica os asocia con bandas diversas. Desde Violent Femmes o Pavement a Belle & Sebastian o Montgolfier Brothers ¿Os reconocéis en todas ellas?
Muchas veces, como en el caso de Violent Femmes o Built to Spilt, es un halago, pero no todos los grupos que se citan son una referencia directa. A algunos ni siquiera los conocemos. Por ejemplo, Jonathan Richman. Le mencionaban cuando aún no le habíamos oído. Luego, escuchamos sus discos en solitario y con los Modern Lovers, nos encantó y versioneamos un tema suyo (To hide a litle twilight). Algo parecido nos sucedió con Will Oldman. A Montgolfier Brothers no los conozco, pero si tienen que ver con Bitter Springs me gustarán.

Te has confesado también fan de Beach Boys y Billy Joel.
Si, a la gente le sorprende lo de Billy. A veces se ignora a los grandes compositores de canciones por el contexto que les rodea y lo que representan. El disco reciente de Johnnie Cash es un buen ejemplo. Versiones de gente que nunca me gusta, como Tom Petty o Nick Cave, cambian cuando él las hace. La cuestión es la interpretación.

Esas letras sobre el encanto de lo cotidiano son muy inglesas, pero muchas de vuestras referencias son americanas.
Es verdad. Y resulta toda una paradoja, ya que la mayoría de mis textos tratan sobre relaciones humanas, cosas cercanas y comunes, con un lenguaje muy de Londres. Es muy complicado pretender un sónido británico cuando muchos de mis artistas y discos favoritos son americanos. Pero no queremos sonar americanos o parecer una banda inglesa que hace música americana. Adapto su elemento folk a un espacio distinto, desarrollando una variante propia y urbana asociada al lugar del que venimos. Me gustan los artistas que, como Vic Chesnutt, reinterpretan la música a su manera.

¿En qué habéis cambiado al convertiros en cuarteto?
Aunque somos bastante sencillos, nuestra música es un poco más elaborada: Una de las principales razones para incorporar a Jack (Huyter) es que nosotros tres éramos musicalmente bastante similares. Teníamos un acuerdo amable para incorporar a alguien siempre que tuviera una actitud distinta. Jack posee una visión musical muy diferente, propone y hace cosas que no esperas. Él y John (Morrison) son los verdaderos músicos de la banda.

¿Es verdad que siempre grabáis en primeras o segundas tomas?
La mayoría de las veces sí, aunque últimamente hemos cambiado un poco y lo hacemos por piezas o por grabados diferenciados que luego unimos. Antes, todo era más directo y eso se percibe en los fallos de los discos. Incluso surgen letras incorrectas, aunque también es bueno mantener esa naturalidad.

Algunos valoran más las letras de Hefner que su música. Sin embargo, tú no te consideras un gran letrista.
No, sólo creo tener una cierta habilidad para sincopar las palabras y el ritmo. La gente las elogia porque se olvida la poesía que hay en las cosas de cada día. Me gusta que digan que soy un buen letrista, me obligan a esforzarme más. Quisiera estar en una banda en que los demás también pudieran escribir. Lo hago lo mejor que puedo, pero nunca me vería como un escritor de relatos o de poesía. No tengo ese talento. Hago letras que funcionan en combinación con la música. Me han sugerido publicarlas, pero si me convencen será por dinero, no porque piense que es una buena idea.

En Gran Bretaña todavía sois una banda de culto underground. ¿Qué sentís al veros como cabezas de cartel en grandes festivales españoles como Benicassim o Doctor Music?
Es muy bonito porque cuando tocamos en otro país, incluso en el nuestro, no suele haber demasiadas crónicas de los conciertos, ni entrevistas. En España la gente nos entra y eso nos hace sentir mayores de lo que somos. No puedo mentir en una entrevista en España porque le gente suele estar informada y se daría cuenta. Es muy agradable volver. El pasado año estuvimos cuatro o cinco veces. Yo tengo algunos amigos en Madrid y Barcelona e, incluso, fui allí en vacaciones.

En vuestro repertorio hay versiones de Beach Boys y Jonathan Richman, entre otros. ¿Se incluyen en los directos?
A veces, pero nuestros conciertos no suelen ser muy largos. No solemos improvisar sobre la marcha y nos gusta tocar temas de discos distintos, no limitarnos a los más recientes. Últimamente hemos hecho el Monkey man de los Specials, aunque cuando lo tocamos, no suena muy jamaicano.

 

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