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FUNDAMENTUM
ECCLESIAE
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Noli me tangere. Maestro de Chinchilla
1500-1510. Óleo sobre tabla. Parroquia Santa María
de El Salvador. Chinchilla (Albacete)
María Magdalena
fue a ungir el cuerpo muerto de Jesús, hallando el sepulcro vacío
y quedó desolada, pensando que lo habían robado; pero
dos ángeles le revelaron que había resucitado y Él
mismo apareció como hortelano, confundiéndola hasta que
la llamó diciéndo ¡No me toques! (Noli me tangere,
Juan 20). Completan la poética epifanía escenas menores
al fondo, desde la izquierda la comida en casa de Simón, donde
de Magdalena queda su manto rojo, el de la misma yendo a la tumba; en
primer plano con Cristo y a la derecha desnuda orante en rocas.
Las amplias y visibles diferencias de calidad y factura en figuras principales
y la representación del todo a detalles, más las convivencias
estilísticas dispares delatarían dos manos. Los protagonistas
con plegados amplios, escultóricos, muy geométricos, el
gusto por joyas y todo el asunto, pormenorizante, con horizonte muy
alto son góticos. La belleza, suntuosidad y riqueza en forma
y color evocan a Bermejo, colaborador ocasional con Rodrigo Osona. Pero
novedades renacentistas como la arquitectura, las anatomías más
plásticas, la naturaleza y luz más vibrantes, como las
de las figuras sobre el jardín, los reflejos de árboles
en el riachuelo o los celajes leves remiten a Osona y San Leocadio.
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