CATEDRAL DE MURCIA. EXPOSICION 2002

 

 

 

 

GUÍA DE OBRAS SELECCIONADAS

 

FUNDAMENTUM ECCLESIAE

- San Isidoro. Bartolomé Esteban Murillo.
1655. Óleo sobre lienzo. Catedral de Sevilla.

Murillo ejecutó para la Sacristía Mayor de la Catedral de Sevilla dos lienzos casi cuadrangulares, representando a sus dos santos arzobispos de origen cartagenero, Isidoro y Leandro, encargados por el arcediano Juan Federigui, que había solicitado al Cabildo permiso para colocar dos cuadros que “serían de mano del mejor pintor que avia oy en Sevilla que es Pedro (sic) de Murillo”.
El espacio arquitectónico elegido para la ubicación de estas piezas es uno de los más relevantes de la catedral hispalense e, incluso, del renacimiento español, por lo que se dan una serie de circunstancias que lo convierten en un escenario privilegiado para las artes y la complementariedad de las mismas.
Siempre se ha pensado que el rostro del santo responde al del licenciado Francisco López Talabán, muerto en 1655, uno de los benefactores de la Catedral. San Isidoro aparece aquí sentado y absorto en la lectura, revestido con sus atributos episcopales, donde existen unos magníficos contrastes de color, de plenitud extrema y riqueza, con un fondo de cortinaje y soporte de columnas que recuerdan la pintura veneciana y al pintor flamenco Van Dyck.