|
FUNDAMENTUM
ECCLESIAE
- San Isidoro. Bartolomé
Esteban Murillo.
1655. Óleo
sobre lienzo. Catedral de Sevilla.
Murillo ejecutó
para la Sacristía Mayor de la Catedral de Sevilla dos lienzos
casi cuadrangulares, representando a sus dos santos arzobispos de origen
cartagenero, Isidoro y Leandro, encargados por el arcediano Juan Federigui,
que había solicitado al Cabildo permiso para colocar dos cuadros
que serían de mano del mejor pintor que avia oy en Sevilla
que es Pedro (sic) de Murillo.
El espacio arquitectónico elegido para la ubicación de
estas piezas es uno de los más relevantes de la catedral hispalense
e, incluso, del renacimiento español, por lo que se dan una serie
de circunstancias que lo convierten en un escenario privilegiado para
las artes y la complementariedad de las mismas.
Siempre se ha pensado que el rostro del santo responde al del licenciado
Francisco López Talabán, muerto en 1655, uno de los benefactores
de la Catedral. San Isidoro aparece aquí sentado y absorto en
la lectura, revestido con sus atributos episcopales, donde existen unos
magníficos contrastes de color, de plenitud extrema y riqueza,
con un fondo de cortinaje y soporte de columnas que recuerdan la pintura
veneciana y al pintor flamenco Van Dyck.
|
|
 |