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FUNDAMENTUM
ECCLESIAE
En
este apartado el visitante encuentra la historia de un territorio vertebrado
en torno a dos realidades diferentes: la que tuvo como protagonista la
Cartagena del Bajo Imperio donde acudió el Apóstol Santiago
en los comienzos de la evangelización de Hispania y la que surgió
en torno a la ciudad de Murcia como cabeza de un reino y sede de un nuevo
obispado. Cronología, historia y territorio constituyen las bases
de esta sección, de gran importancia en el desarrollo posterior
de ambas demarcaciones, originando una historia fantástica, una
visión fabulada del pasado, cuyas raíces hundidas en el
campo de lo legendario justifican el clima de exaltación conquistado
durante los siglos del Barroco. Se trata de contar una historia que discurre
en el terreno político y militar, desde Roma a Castilla y desde
ésta hasta el mundo contemporáneo, y en el ámbito
de la historia religiosa, desde la fundación hasta nuestros días.
- Ara de Minerva o de Lechuza
- Cruz monogramática
- Colección Canónica
Hispana (Códice conciliar mozárabe)
- San Isidoro. Bartolomé Esteban
Murillo
- Candil
- Cantigas de Santa María. Alfonso
X el Sabio
- Cruz parroquial. Atribuida a Mateo
Danyo
- Retrato de José Vargas Ponce.
Francisco de Goya
- Retrato de Alfonso XII. Federico
de Madrazo
- Vista de Cartagena desde el
norte. Manuel de la Cruz
- Noli me tangere. Maestro de Chinchilla
- San Miguel. Paolo de San Leocadio
- San Martín. Miguel de Vera
- Tapiz de Mateo Lang
- Coraza de Mateo Lang
- Ostensorio. Taller madrileño
- Della simmetria dei corpi humani. Alberto
Durero
- Retablo de San Miguel. Maestro de
Puixmarín
- Sarcófago romano de don Gil
Rodríguez de Junterón
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AEDES
DOMINI
Tras
el viaje por la historia de la Diócesis de Cartagena y el Reino
de Murcia en el primer apartado de la exposición, se abre ahora
al visitante el espléndido espacio panorámico del templo,
considerado como escenario de la liturgia y la imagen.
El edificio religioso recibió, por su fin primordial de culto,
un sinfín de elementos estéticos que configuró su
imagen material y simbólica como espacio en el que se depositaron
los misterios de la religión, bajo la forma sublime de un arte
capacitado para sugerir la emoción estética que su contemplación
sugería y la evolución simbólica de las verdades
que representaba.
En el templo cristiano cristalizaron las formas artísticas más
suntuosas, las creaciones del pensamiento y la sensibilidad humana más
exquisitas, algunas de ellas ahora aquí expuestas, con el fin de
servir de ofrenda y dar testimonio de esa forma del paso del hombre por
la historia.
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Santa Clara. Francisco Salzillo
- Arqueta de Isabel Clara Eugenia
- Casulla del sacerdote Chirinos
- San Juan. Francisco Salzillo
- Madonna. Giovanni Battista Salvi,
Il Sassoferrato
- Clavicordio en ciprés
- La Tentación de Santo
Tomás de Aquino. Velázquez
- San Antonio de Padua. Alonso
Cano
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FULGOR
CRUCIS
El final
de la exposición supone una recapitulación de todo el discurso
planteado de manera que quede justificado el mensaje de dos mil años
de historia cristiana.
La coronación del imafronte catedralicio proclamaba con la figura
del Apóstol Santiago el inicio de la evangelización de Hispania
a través de Cartagena. Este hecho simbólico, principio y
fin del mensaje iconográfico de la portada, encuentra en la vida
de Cristo, concebida bajo la poética imagen del resplandor de la
Cruz (Fulgor Crucis), uno de los capítulos artísticos más
importantes de la vieja Diócesis y del Reino de Murcia que vieron
nacer obras y maestros tan significativos como para dar coherencia artística,
emoción estética y vida plástica a uno de los capítulos
esenciales del arte occidental.
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Pórtico del Nacimiento. Francisco Salzillo
- La multiplicación
de los panes y los peces. Pedro Orrente
- La Caída. Francisco Salzillo
- Las lágrimas de San
Pedro. Diego Velázquez
- Cristo del Corpus. Jerónimo
Quijano
- Asunción de la Virgen.
Vicente Palmaroli
- El Imafronte Catedralicio
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