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SERGI
OLEGO/BARCELONA - 12/09/2003
La Pasarela Gaudí inició su ronda final de
desfiles con la presencia de jóvenes diseñadores
y otros de contrastada reputación. La pasarela barcelonesa
encaminó la recta final tras una jornadas repletas
de los mejores diseñadores del panorama nacional.
Aunque se notó una bajada de intensidad, las propuestas
no decepcionaron.
Las
vascas Jota Mas Ge presentaron una colección titulada
Recuerdos de infancia con evidentes reminiscencias hacia
los años 50. Una imagen de nostalgia, belleza y elegancia
con diseños frescos y atractivos. Aparecen prendas
actuales como el traje sastre y las faldas vaporosas con
toques nostálgicos en las formas y complementos.
Ppersiguen
una silueta de cuerpo pequeño y sutil, cintura marcada
y faldas hiperfemeninas, llegando a una imagen renovada
y moderna a través de la fusión de ambas líneas.
Utilizan colores luminosos, sutiles y frescos. Se mezclan
rosas con verdes ácidos y turquesas con naranjas
y rojos. Los tejidos son algodones con lycra, batistas de
algodón estampadas, sedas en raya y lisas, que buscan
la frescura y la vivacidad, y tules que dan el toque romántico.
Peter
Aedo cruzó el océano para presentar su colección.
Bajo el título de Mexicolor, el diseñador
se decanta por unos diseños inspirados en las sólidas
y armoniosas formas de la arquitectura mexicana.
Es
una moda sofisticada y juvenil, elegante y fácil
de llevar. Aedo reivindica los tejidos ligeros, ingrávidos,
que sólo la seda puede conseguir. Esa tendencia la
evoca en vestido de noche para las fiestas de verano, en
jerseys de seda combinados con faldas de organza cortadas
al bies o en tops bordados de pedrería con pantalones
de lino rústico al tono. Para ello utiliza colores
luminosos y alegres como coral, cobalto, naranjas, tostados,
marrones y ocres, entre otros.
Día
y noche
La
marca catalana Simorra nos propone una forma de combinar
los dos mundos de noche y día con elegancia y naturalidad,
seducción y confort, como el amanecer y el atardecer.
Para la vida laboral, Simorra opta por una propuesta de
tonos neutros coloreados, crudos y blancos, con tejidos
como linos y algodones. El negro adquiere una importancia
vital cuando se combina con el crudo. Aunque también
el punto adquiere una especial atención por sus estampados.
Mireia
Bisbe cerró la penúltima jornada de desfiles
con un recuerdo hacia los años 60. La diseñadora
pretende potenciar los valores que durante esa época
habían sido atributos casi exclusivos de la mujer:
feminidad, sensualidad, seducción y fragilidad. Para
la línea más urbana de la colección
utiliza formas simples que recuperan su posición.
Con
grandes escotes en uve y espaldas desnudas, Mireia Bise
esboza una mujer elegante y atractiva. Todo ello mezclando
linos, sedas, piel, bordados, pedrerías y con colores
muy variados.
EL
DESFILE
Jota Mas Ge: Diseños frescos y atractivos
inspirados en los años 50. Trajes sastre y faldas
vaporosas.
Peter
Aedo: Patrones sólidos con reminiscencias de
la arquitectura tradicional mexicana.
Simorra:
Tonos neutros para el día y negro para la noche.
Mireia
Bisbe: Grandes escotes y líneas femeninas y sensuales.
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