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SERGI
OLEGO/BARCELONA - 10/09/2003
La segunda jornada de la Pasarela Gaudí prometía
emociones fuertes. El programa incluía a Armand Basi,
Lidia Delgado y Victorio & Lucchino. La tarde era muy
esperada pero la sorpresa llegó por la mañana
con la presencia del mediático Pocholo Martínez
Bordiú y de la cantante de boleros Tamara.
Hanníbal
Laguna contó con la presencia de la jovencísima
Tamara, que a su edad ya ha saltado a la fama como una excelente
intérprete de boleros. El diseñador mostró
una colección delicadamente sensual y femenina denominada
Café o té. Las piezas parten del concepto
de lo mínimo para construir una gran movilidad que
ofrece una imagen sutil y romántica.
Y
si Laguna optó por la cantante, Konrad Muhr decidió
sacar a pasear al inefable Pocholo Martínez Bordiú,
que con su mochila a cuestas hizo gala de su peculiar forma
de actuar. La colección de verano 2004 de Muhr apuesta
por la búsqueda de materiales nuevos para aplicar
al vestido cotidiano.
Pocholo
entra en la dinámica de esta colección, que
se enmarca dentro de un estilo agresivo, novedoso, de líneas
rectas y piezas espectaculares. Camisas sin mangas con inmensos
bordados para el hombre y blusas con combinaciones de seda
para la mujer son las dos prendas más destacadas.
Guillermina
Baeza se rodeó de las mujeres más impactantes
para presentar sus diseños. Unos bañadores
de cortes profundos con escotes y espaldas muy pronunciadas.
Martina Klein, la espectacular dominicana Omira y Laura
Sánchez portaron prendas mínimas con una extensa
variedad de colores como verdes, amarillos o rojos.
Mientras,
Armand Basi optó por la Barcelona de los años
30 con motivos que se reflejan en una colección de
apariencia industrial y urbanita. El color se muestra sofisticado
y vivo al mismo tiempo. Aparecen los beige, los verdes y
los grisáceos que pretenden darle un toque urbano
a las prendas. El tono veraniego surge cuando Basi incluye
colores como el amarillo sorbete, el rojo intenso o el blanco.
En el hombre destaca la inclusión de cremalleras
en camisas y chaquetas. En la mujer predomina el aspecto
funcional aunque con un toque masculino que se ve reflejado
en pantalones, chaquetas con multibolsillos y faldas asimétricas
con amplios bolsillos.
Toque
sensual
Lydia
Delgado revolucionó la pasarela con un toque sensual.
La diseñadora optó por las líneas sinuosas,
los talles altos y los cortes provocativos. Para ello utiliza
una densa variedad de tejidos como algodones, sedas, tules,
encajes y rasos, combinados con colores como rojos, malvas,
marfiles, rosas, notas de turquesa y salmón.
Los
andaluces Victorio & Lucchino presentaron una colección
titulada La vida da el color. El título resume perfectamente
un vestuario donde conviven rayas con estampados florales
y geométricos. Los diseñadores otorgan a su
trabajo un espíritu isleño evocado en el colorido
y en los accesorios étnicos. Una amalgama de sensaciones
que realzan con colores como fucsias, naranjas, azules o
verdes, sin olvidarnos del blanco y del negro.
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