laverdad.es
Estás en: >
Tu-noticia
TU NOTICIA
  Noticias     Las más vistas   Enviar noticia
>REGIóN DE MURCIA
Un aula perdida en el tiempo.
Lunes, 11/07/2011 - 21:15 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar

“En el campo hay horas jubilosas y musicales, diáfanas y optimistas, como las del amanecer; horas lentas, abrumadoras y perezosas, como las del mediodía; horas graves y solemnes, nostálgicas y evocadoras, como las de la puesta del sol. Y, entre estos instantes, los más definidos del día, una variedad indefinida de horas grises, y azules, y rosas; de horas mudas, que no expresan nada e invitan a la reflexión, y de rumorosas horas, propicias a la sugerencia y a la comunicación; horas de paz y de trabajo; horas que son un incentivo a la actividad del músculo, y horas para el ensueño, y horas para la oración. Y, copulándolo todo, la noche: la noche campera -nocturno total-, que es la magna invitación al recogimiento”.
Antonio Sequeros López. (1900-1983)

Recuerdo, como si fuera ayer, a Don Antonio Sequeros impartiéndonos clase de Historia, disertando grave y compartiendo sus grandes conocimientos con un cariño desmesurado hacia la historia y hacia sus alumnos.
Su conducta en cada examen era una liturgia de actos programados. Se sentaba en su sillón, recitaba las preguntas e inmediatamente sacaba de su maletín el periódico y se ponía a leer hasta que la clase, al toque estruendoso de un ring premonitorio, tocaba a su fin. Durante esos minutos, de escritura veloz, demostrábamos nuestros conocimientos, bien, utilizando la memoria o la habilidad manual de copia y pega de final de los años sesenta. Un buen examen debería contener lo mejor del libro oficial y un buen resumen de los apuntes que extraordinariamente vocalizaba y liberaba el profesor.
Siempre noté en él una nostalgia congénita que no supe desentrañar. A veces en tono irónico se quejaba de no distinguirse de los demás por su coleta torera que lucíamos muchos alumnos por esas modas sociales y estacionales.
- “Antes todos sabían que yo era poeta por mis pelos largos. Ahora parece que todos inventamos poesía” -
Desde aquí, desde el corazón de este pergamino digital, quiero recordar a este Doctor en Filosofía y Letras, y desde, el más brillante verdor de mi campo privado y las “rumorosas horas, propicias a la sugerencia y a la comunicación”, agradecerle su paciencia y esfuerzo en hacernos cómplices de parte de nuestra historia, que fue la suya, que es de todos. E infinitas mercedes a sus enseñanzas y comentarios que me abrieron las puertas de la curiosidad para entrar en las vidas de Azorín y Miguel Hernández. Espero la noche campera que lo copula todo en una magna invitación al recogimiento, previa a las “horas de ensueño” para entablar conmigo mismo un gran abrazo de identificación entre lo que soy y lo que quiero ser. Ambas personas pasean y conversan cada vez más iguales; ya no se distancian. Así es como usted quería que fuera, querido profesor, y así es; y así será.

Sensaciones de ausencia
ondulan ingrávidas en el viento.
Presiento la esencia
de un ayer en mi asiento
de un aula perdida en el tiempo,

y hallada en mi memoria
junto a tenues voces de compañeros,
y a una clase de historia
de Antonio Sequeros
que nos envolvió en relatos certeros.

Antonio Pozo


Opina

Nombre

Apellidos

Opinión

1 OPINIONES

Sábado, 16/07/2011 | 16:35
Ricardo González Martínez
Cuantos Sequeros se necesitan
Para que los jóvenes puedan
Y sepan lo que tienen que elegir en libertad,
Señor Antonio, pienso que muchos deben de ser
Y la muestra de agradecimiento que hoy
ofrece a su profesor le honra y dignifica a ambos.
Un saludo desde la Palma-Islas Canarias.

  1 de 1  
laverdad.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.