|
Los primeros pájaros carecían de plumas en sus alas
|
Las huellas de presuntas plumas descubiertas en fósiles de sinosauroptéryx, considerados como los primeros dinosaurios-pájaros, no son en realidad más que una capa de colágeno, una proteína que aporta rigidez a la piel, afirma un equipo de científicos.El colágeno es una proteína fibrosa cuya función es comparable a la de una armadura que entre otras cosas se encarga del proceso de cicatrización. La estructura de esta glicoproteína fue confundida según parece con plumas primitivas (protoplumas). El sinosauroptéryx, que vivió hace unos 130 millones de años en el noreste de China, era considerado un animal carnívoro del tamaño de un pavo, dotado de una larga cola y con parentesco con los primeros pájaros, pese a que no podía volar. Un meticuloso análisis microscópico de un nuevo fósil, a la altura de su cola, desacredita esta interpretación. En definitiva, las famosas plumas no serían más que restos de una capa de colágeno que confería a este pequeño dinosaurio una armadura protectora.
|