D.M.
Integrado por un grupo de islas rocosas y situado frente a las costas de Pontevedra y La Coruña se encuentra el Parque Nacional de Las Islas Atlánticas -archipiélago de Cies e islas de Ons, Sálvora, Cortegada y Malveiras-, que forman parte de una cadena montañosa que se hundió en el mar hace varios millones de años. Declarado Parque Nacional en 2002, este enclave marítimo ofrece un hermoso paisaje de contrastes entre sus acantilados de la vertiente oeste abierta al océano y las playas y dunas de la costa este, frente a las Rías Bajas. Sumergidos en sus aguas, descubriremos las paredes rocosas submarinas de los acantilados que albergan bosques de algas, gran variedad de moluscos y crustáceos y multitud de peces de roca. En la superficie abunda una gran variedad de ecosistemas: matorrales costeros atlánticos y también submediterráneos, que dan lugar a 400 especies de plantas terrestres diferentes.Miles de gaviotas patiamarillas instalan sus nidos en los acantilados y roquedos de las islas para formar la mayor colonia de cría de esta especie en Europa. El microclima seco y soleado de las islas diferencia a los reptiles de sus congéneres peninsulares, como se aprecia en el mayor tamaño de la lagartija ibérica y en la aparición de una nueva subespecie, el lagarto de Sálvora. También en la isla de Cortegada encontramos el bosque de laurisilva más grande de Europa y en el archipiélago de Las Cíes resulta imprescindible la ya famosa playa de Rodas, reconocida como una de las mejores del mundo.
Imprescindible Extensión: 8.480 Ha. (7.285 marítimas y 1.194 terrestres). Ubicación: Costas de Pontevedra y A Coruña, frente a las Rías Bajas. Tipo de Parque: Parque marítimo terrestre Fauna: Gaviota patiamarilla, lagarto de Sálvora, cormorán moñudo, delfines en gran variedad de especies. Fauna: Laureles, algas de 200 especies, y hasta 400 tipos diferentes de plantas. Época de visita: De abril a octubre. Arao común o pingúino gallego Peligro crítico. El arao común (Uria Aagle), antaño numeroso en las costas atlánticas gallegas, es hoy un lujo. Las parejas que eligen las islas para nidificar no superan la docena y, por su escasez, están dentro del Libro Rojo de las Aves con distintivo de Peligro Crítico; es decir, puede dejar de visitar estas costas en un periodo corto de tiempo. La falta de alimento motivada por la sobreexplotación y los vertidos de petróleo (5 desastres desde el año 70) están llevando prácticamente a esta especie a su extinción en nuestro territorio. La presencia de este pingüino gallego suele producirse en los meses de más frío, dando por terminada su visita a comienzos de la primavera, cuando regresan a sus colonias de cría en el Atlántico Norte. En la actualidad hay dos parejas anidando en el Parque, y su estado de conservación, al carecer de un programa específico que la asegure, es bastante precario.
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