Ecologistas en Acción ha reclamado la prohibición de los perdigones de plomo para su uso cinegético al estimar que esta munición lleva siglos contaminando humedales y ríos y provocando la muerte de 60.000 aves, en su gran mayoría acuáticas, pero también rapaces, incluyendo especies en peligro de extinción. Además de esta prohibición, el grupo ecologista exige la adopción de medidas para impedir que los plomos acumulados en las zonas húmedas sigan siendo accesibles para las aves.
El plomo es un metal pesado de reconocida y peligrosa toxicidad. La utilización de perdigones de plomo por casi un millón de cazadores viene provocando, según Ecologistas en Acción, la contaminación de numerosos humedales. Las zonas más afectadas son La Albufera de Valencia y el Delta del Ebro y, especialmente, la laguna de Medina (Cádiz). También los ríos se ven afectados por esta situación.
Se estima que en nuestro país entre 80.000 y 100.000 aves acuáticas se intoxican por plomo cada año; de ellas unas 60.000 mueren envenenadas al confundir los perdigones con los guijarros de pequeña dimensión que suelen ingerir para triturar los alimentos en la molleja.