La Consejería de Medio Ambiente de Murcia ha anunciado que va a adecuar las antiguas instalaciones militares de la isla Grosa para ubicar un centro de vigilancia e investigación en la misma, que cuenta con la tercera colonia de gaviota de Audouin más importante del mundo.Las obras comenzarán después del verano y la actuación se desarrollará a través del proyecto LIFE de conservación de aves marinas.
La Grosa, que hasta el siglo XVIII sirvió de refugio a piratas berberiscos que saqueaban el litoral murciano y apresaban a sus moradores, esta declarada Espacio Natural Protegido, Área de Protección de Fauna Silvestre, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comunitario (LIC).
Es una isla volcánica de 102 metros de altura, 600 metros de largo y 400 de ancho, localizada a 2,5 kilómetros de la costa de La Manga del Mar Menor, y estuvo destinada para usos de la Marina de Guerra hasta el año 2000.
En mayo de 2001 la isla fue cedida por el Ministerio de Defensa a la Consejería de Agricultura , el fin de que se adoptaran medidas de conservación que evitaran su deterioro y degradación.
La Grosa tiene un valor ecológico muy alto por la variedad de hábitats representados, el número de especies encontradas, la extensión y desarrollo de la pradera de Posidonia, la diversidad de moluscos y por su valor paisajístico.
Se caracteriza por ser reserva de aves y en especial de gaviota de Audouin, con cerca de mil parejas de esta especie, originaria del Mediterráneo Occidental. Esta cantidad coloca a la isla en la tercera colonia de nidificación a nivel mundial, después de la existente en el Delta del Ebro.
La isla Grosa cuenta en la actualidad con un perímetro de protección para evitar el atraque de barcos y la llegada de personas a la isla, ya que un acceso incontrolado provocaría serias disminuciones en la proporción de puestas realizadas, así como en la posible expansión de la colonia actual.
En este proyecto, financiado a través del programa comunitario Life, participa también la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse), como socio cofinanciador.
Además de la citada rehabilitación de las infraestructuras militares existentes en la isla para adecuarlas a las necesidades de conservación, el proyecto contempla la creación de un centro de investigación, otro de vigilancia, un almacén, un aljibe y un pantalán, con objeto de dotar al personal que gestionará la zona especial de protección de aves de los medios necesarios para desarrollar las labores propuestas.