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Ocho pulmones para alimentar al gigante
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J. M. NIEVES
El «punto 6» es uno de los ocho pulmones externos que mantienen vivo todo el complejo. En los puntos pares están los sistemas criogénicos sin los que el LHC no existiría. Los impares son más pequeños y se usan para otros servicios. Bajamos por el «punto 6» a cien metros de profundidad. El túnel se abre largo, interminable. El próximo punto de control, el 7, está a 3,3 km. A la misma distancia, por detrás, queda el punto 5, construido enteramente por España. Los generadores que dan energía a los imanes son de 13.000 amperios. En medio de todo ello, recubiertos de material brillante como si fuera papel de plata, el tubo en cuyo interior viajarán los haces de partículas a la velocidad de la luz Enormes equipos de ventilación bombean aire en los túneles. Por cierto, toda una experiencia recibir un mensaje por el móvil a cien metros de profundidad. Incrédulo miré a ver si tenía cobertura, y para mi sorpresa estaba hasta arriba. Cosas de la ciencia...
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