Los españoles generan al año más de 200.000 toneladas de basura electrónica. Y lo peor es que no saben qué hacer con ella. Los viejos PCs, los móviles de más de dos años, las cadenas de música, los monitores de tubo
todos se amontonan en trasteros de las casas o en los vertederos del país a la espera de que se consolide una verdadera red de recuperación y reciclaje.Hay tanta basura electrónica acumulada que tendrán que pasar varios años hasta que el problema desaparezca. Según la consultora alemana ZVEI/Bitkom, sólo reciclar los ordenadores que se amontonan en los vertederos europeos llevaría 10 años. A ellos hay que sumar los televisores de tubo y los primeros planos, que pronto empezarán a quedarse viejos, las lavadoras, las neveras y, sobre todo, los móviles, un producto con una rápida obsolescencia que ya comienza a preocupar a las autoridades medioambientales por la toxicidad de sus baterías.
El problema del reciclaje electrónico es serio, y va más allá de las fronteras españolas. La tecnobasura representa casi el 5% de todos los residuos generados por la UE. El decreto 208/2005 es la adaptación española de una directiva comunitaria de 2002 y que entró en vigor, con retraso -originalmente estaba prevista que se implantara en verano de 2004-, en los países de la UE.
Las multinacionales de informática, electrodomésticos y telefonía no disponen de plantas de reciclado propias, sino que contratan los servicios de empresas especializadas en el tratamiento de este tipo de residuos.
Si la basura electrónica fuera inocua, el problema del reciclaje podría esperar una década. Pero el interior de un PC típico es una bomba química a la espera del detonante apropiado. La mayor parte de un ordenador -el 46%- es plástico y silicio, dos componentes de difícil reciclaje. El acero -un 20%- y el aluminio -un 14%- son fáciles de aprovechar, aunque es imposible reutilizarlos al 100%. Sólo un componente del ordenador, el oro (en las patillas de conexión de la memoria), se puede reutilizar por completo.
El temido plomo
Ninguno de estos componentes representa un serio peligro de toxicidad, pero la lista de elementos químicos que hay en un PC también incluye sustancias como el mercurio o el arsénico, que se utiliza en la fabricación de transistores y que representan un serio peligro si no se controlan adecuadamente.
El componente más peligroso es el plomo, utilizado en las soldaduras de los distintos componentes y en la protección de radiación de los monitores de tubo. Representa casi el 6% de un ordenador y sólo en los últimos años los fabricantes han comenzado a usar sustitutos en los procesos de fabricación.
Si el ordenador se abandona en un vertedero a la intemperie, sin las medidas de protección adecuadas, hay un riesgo muy alto de que el plomo llegue a contaminar la tierra y los depósitos subterráneos de agua.