Los Estados miembros de la UE aprobaron el pasado día 8 un reglamento propuesto por la Comisión cuyo objetivo es reducir el gasto de electricidad en posición de espera (standby) de los aparatos electrónicos y los electrodomésticos, que suele equivaler al 20% del consumo normal. La norma establece requisitos de eficiencia energética para todos los productos vendidos en Europa, con lo que el consumo de electricidad en posición de espera en la UE disminuirá en casi un 75% para 2020.El comisario de Energía, Andris Piebalgs, resaltó que el reglamento representa «una contribución concreta para alcanzar los objetivos comunitarios de eficiencia energética y protección del clima, y además permitirá a los ciudadanos ahorrar dinero».
La norma se aplica a todos los aparatos eléctricos utilizados en el hogar y las oficinas, tales como televisores, ordenadores o microondas. Dependiendo de la función del producto, fija un consumo admisible máximo de electricidad en posición de espera de uno o dos vatios para el año 2010. A partir de 2013, el nivel de consumo admisible de electricidad se rebajará a medio vatio o un vatio, lo que se acerca a los niveles que pueden lograrse con la mejor tecnología disponible.
Según la Comisión, cada hogar y oficina europea está equipada con docenas de estos aparatos, por lo que la citada regulación reduciría de forma drástica el consumo energético y el montante de las facturas eléctricas.
Sólo en 2005, el consumo de los aparatos en modo de espera costó 7.000 millones de euros a sus propietarios en toda la UE, y generó unos 20 millones de toneladas de dióxido de carbono, según reza un estudio del Ejecutivo comunitario.
El reglamento reducirá el consumo comunitario actual de electricidad en posición de espera (aproximadamente 50 TWh por año) en un 73 % para 2020. Este ahorro equivale al consumo de electricidad anual de Dinamarca y daría lugar a aproximadamente 14 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono menos cada año. Se prevén igualmente ahorros en otras partes del mundo, ya que muchos de los productos afectados se venden en todos los países.
El planteamiento gradual adoptado permitirá a los fabricantes ajustar a tiempo sus productos a los nuevos requisitos.
La norma se basa en las conclusiones de un «análisis meticuloso» de los aspectos técnicos, económicos y ambientales de la posición de espera, el cual se llevó a cabo en colaboración con las partes interesadas y expertos de todo el mundo, según explicó la Comisión.
Los expertos de los Veintisiete aprobaron el reglamento este lunes en el seno del Comité de Reglamentación del Diseño Ecológico . Ahora deberá ser examinado por la Eurocámara y el Ejecutivo comunitario aprobará su adopción final a lo largo del presente año.