Suplemento especial del diario LA VERDAD
 
 
 



Un vehículo demasiado lujoso para los satélites

Foto
EL CARO. Un lanzamiento con el Ariane 5 puede costar 160 millones de euros. / ESA

El abaratamiento de los lanzamientos espaciales ha arrinconado al Ariane 5, el buque insignia del sector aeroespacial europeo

JUAN CARLOS HERNÁNDEZ


El emblema de la industria espacial europea, el cohete Ariane 5, sigue sin despegar del todo, desde su infausto estreno hace casi cuatro años. Este enorme ingenio, capaz de transportar tres satélites a la vez, resulta demasiado caro en un mercado muy disputado (y atizado por los intereses estratégicos de EEUU, Rusia, China e India) y que ha logrado abaratar la factura media de lanzamiento en más de un 40%.

El sucesor del Ariane 4 no es un derivado directo de éste realmente. El desarrollo de Ariane 5 llevó 10 años y costó 7.000 millones de euros. El objetivo inicial era servir como lanzadera del minitransbordador europeo Hermes. Cuando la ESA canceló el proyecto, el cohete se destinó a cumplir misiones comerciales.

Si colocar un satélite en órbita costaba 25.000 dólares por kilo (casi 20.000 euros) en 1998, ahora se puede hacer con menos de 15.000 (unos 12.000 euros), algo que encaja mal con la rentabilidad del Ariane 5.

Dos alianzas y dos competidores recién llegados son los causantes del arrinconamiento de Arianespace, el consorcio espacial europeo.

Los gigantes del sector aeroespacial Lockheed Martin y Boeing se han beneficiado del aumento de los presupuestos militares en su país propiciado por la Administración Bush. Así, el escudo antimisiles, los futuros sistemas de mando de la Armada o los proyectos de espionaje precisan poner en órbita a decenas de nuevos satélites. Se prevé para todo ello una inversión anual de 15.000 millones de dólares a corto plazo, veinte veces más que lo que dedica cada año la Unión Europea a tecnología espacial.

Desde 1993, Lockheed mantiene un acuerdo con la empresa espacial rusa Jrunichev, constructora del cohete Protón. La sociedad que ambas han formado, International Launch Services (ILS), puede cobrar sólo 40 millones de euros por lanzamiento mientras que Arianespace requiere 160 millones por cada salida de su cohete desde Kourou, en la Guayana francesa.

Además, ILS ofrece dos opciones a sus clientes: una barata, con un cohete Protón como medio de transporte, lanzado desde Baikonur (Kazajistán); o una de más fiabilidad, mediante el cohete estadounidense Atlas 5 desde Cabo Cañaveral, Florida, con seguimiento por parte de la Nasa (y mayor control para resolver problemas durante el vuelo). No extraña, por tanto, que ILS retenga el 45% del mercado de lanzamientos orbitales (el mismo porcentaje que tenía Arianespace hasta el año 2002).

Desde el mar

Siguiendo los pasos de su competidor, Boeing constituyó en 1995 una alianza con la firma ucraniana Yuzhnoye, la rusa RSC Energia y la noruega Kvaerner.

A falta de base espacial, la sociedad resultante creó una plataforma marina para los lanzamientos (de ahí la participación noruega en el proyecto), llamada Odyssey, y la situó en el Océano Pacífica, a la altura de la línea del Ecuador, hará hacer más fáciles y económicos (ahorro de combustible) los lanzamientos a cargo del cohete ucranio-ruso Zenit. ¿Y como se llama la nueva empresa espacial? Evidentemente, Sea Launch.

Arianespace no quiso quedarse atrás y, en 1998, subcontrató lanzamientos con la experimentada empresa rusa Soyuz, que acumula casi 2.000 lanzamientos desde hace cuarenta años.

Pero la carrera ya no se limita ya a tres corredores. Hay dos más que podrían abaratar aún más los precios por lanzamiento. Los cohetes chinos Larga Marcha han demostrado su eficacia, pero su actividad en el mercado mundial está lastrada por el embargo de tecnología espacial que mantiene Estados Unidos sobre la República Popular China. Y pocos satélites se construyen hoy día sin componentes de origen americano...

Por otro lado está la India, cuyos cohetes PSLV y GSLV ponen en órbita pequeños satélites europeos y surcoreanos a precios baratos, pero aún tiene mucho camino por recorrer en cuanto a desarrollo.

La expansión de la televisión digital y de los servicios de telefonía móvil garantizan un sitio para todas las empresas especiales. Ante un nuevo panorama de rebajas, Arianespace busca su baza en el proyecto Galileo, con el que la Unión Europea pretende romper el monopolio del sistema norteamericano de radionavegación y localización GPS. Para ello hará falta poner hasta 30 satélites en órbita geoestacionaria a partir del 2008. Todo un suculento pedido que hará que el Ariane 5 siga asomándose al espacio durante un tiempo.

LOS COHETES
ARIANE 5

Empresa: Arianespace (formada por sociedades de la UE)

Capacidad de transporte: 6.800 kilos

Base: Kourou (Guayana francesa)

Coste de lanzamiento: de 120 a 160 millones de euros

PROTON KR-VD

Empresa: International Launch Services (Lockheed Martín y Jrunichev)

Capacidad de transporte: 6.400 kilos

Base: Baikonur (Kazajistán)

Coste de lanzamiento: de 40 a 56 millones de euros

ZENIT 3SL

Empresa: Sea Launch (Boeing, Yuzhnoye, RSC Energia y Kvaerner)

Capacidad de transporte: 6.000 kilos

Base: Plataforma marina Odyssey, en el Pacífico

Coste de lanzamiento: de 56 a 80 millones de euros

ATLAS 5

Empresa: International Launch Services (Lockheed Martín y Jrunichev)

Capacidad de transporte: 8.600 kilos

Base: Cabo Cañaveral (Florida)

Coste de lanzamiento: de 95 a 160 millones de euros

DELTA 4

Empresa: Boeing Launch Services

Base: Cabo Cañaveral (Florida) y Vanderberg (California)

Capacidad de transporte: 5.000 kilos

Coste de lanzamiento: de 95 a 160 millones de euros


 


 
 
© La Verdad Digital S.L.U.
C/ Camino Viejo de Monteagudo, s/n. 30160 - Murcia.
Teléfono: 968 36 91 00. Fax: 968 36 91 11
internet@laverdad.es