El Museo Louisiana fue proyectado por los arquitectos daneses J rgen Bo y Vilhelm Wohlert. Fue en 1956, cuando el constructor Knud W. Jensen les encargó transformar una antigua casa de campo y su jardín en un museo de arte moderno. Durante sus largas conversaciones decidieron proyectar distintos pabellones para que la casa original se convirtiese en la entrada al museo. Un sendero a través del parque sería el tema dominante del proyecto. Por ello, antes de comenzar el proceso de diseño, los arquitectos pasearon por el lugar durante meses estudiando los árboles y el recorrido de la luz del sol. Sin duda alguna, llegaron a conocer, literalmente hablando, el lugar a través de las plantas de sus pies.
El terreno en su conjunto, con sus verdes praderas y los hayedos en las laderas que bajan hasta el mar, el pequeño lago en el bosque alimentado por el arroyo Humleb k, y las vistas del estrecho, jugó un papel determinante en el diseño del museo. En lugar de hacer un urbanismo rectilíneo y talar los árboles para dejar sitio a los edificios, éstos fueron situados entre las hayas, creando un planeamiento que se ramifica a través del jardín con impresionantes vistas.
El museo fue ampliado en siete fases, durante cuarenta años, siguiendo con el mismo lenguaje formal de la arquitectura - largos y horizontales muros blancos, techos de madera laminada, suelos de baldosín rojo oscuro y las grandes áreas de cristal abiertas al entorno natural.
Ahora el peso del entorno se ha hecho sentir y el parque ha alcanzado su límite en la densidad de construcciones. Nunca más se realizarán ampliaciones del museo. El lugar se ha convertido en algo superior a la construcción del hombre, dibujando las líneas de su arquitectura, su arte y crecimiento.