Publicado el 21 de octubre de 2005
 
 
 



El tiburón blanco bate marcas de velocidad en sus migraciones

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FIERO. El tiburón P12 dando un salto sobre el agua. / LV

A. ACOSTA


Durante largo tiempo conocidos como habitantes de los bancos de arena, ahora se sabe que los tiburones blancos son más pelágicos y que se mueven fuera de las plataformas continentales. Sin embargo, se asumía que los machos se movían entre poblaciones distantes, mientras que las hembras eran no ambulantes. Ahora, un equipo de investigadores de distintas organizaciones científicas contradice esas ideas previas en cuanto a que las hembras de tiburón blanco no hacían migraciones transoceánicas.

Gracias a un dispositivo atado al cuerpo de una hembra de esta especie que comunicaba información a un satélite, los investigadores siguieron en directo su viaje desde la costa de Suráfrica a través del océano Índico hasta Australia y de nuevo de vuelta al punto de partida nueve meses después. Los autores del estudio han documentado así el primer nexo físico entre dos de las poblaciones más importantes y separadas entre sí de gran tiburón blanco, el primer viaje de ida y vuelta de un tiburón a través de un océano y el más rápido entre todos los organismos marinos.

Los investigadores rastrearon a una hembra en su navegación de 99 días entre Suráfrica y Australia. Más o menos seis meses después de que el tiburón, llamado P12 y que medía 3,80 metros, llegara a Australia, los investigadores volvieron a detectarlo frente a las costas de Suráfrica. La identificaron a partir de técnicas fotográficas desarrolladas por el equipo. Durante los 11.100 kilómetros (sólo ida) del viaje de P12 desde Suráfrica a Australia, la hembra de tiburón viajó a una velocidad mínima de 4,7 kilómetros/hora durante su migración hasta Australia, que es la velocidad sostenida más rápida en largas distancias conocida entre escualos y comparable a la de los veloces atunes.

Además, P12 nadó a una profundidad de menos de 5 metros bajo la superficie de las aguas durante un 66 por ciento del tiempo, pero también pasó una significativa parte del tiempo en las profundidades marinas, a veces a 989 metros bajo la superficie y tolerando temperaturas tan bajas como 3,4 grados. Según los autores del estudio, nadar cerca de la superficie puede haber permitido al escualo para ayudarse en su navegación, toda vez que la trayectoria que siguió no contó con la presencia de islas oceánicas.

Mayor vulnerabilidad

Los investigadores estudiaron a los tiburones blancos del cabo occidental de Suráfrica, lo que les ha permitido describir sus patrones migratorios: viajes de vuelta de larga distancia a lo largo de la costa sureste de Suráfrica, comportamiento de patrulla a pequeña escala y tendencia a regresar a «casa».

Este hallazgo sugiere que los tiburones blancos son más vulnerables a las operaciones de pesca comercial en mar abierto de lo que se había pensado hasta ahora.

Los tiburones blancos ocupan la cumbre de muchas de las cadenas alimentarias marinas. Sus centros de abundancia son las aguas costeras de California, Australia-Nueva Zelanda y Suráfrica. La conservación de esta especie ha sido limitado hasta ahora porque no se conocía bien sus migraciones y sus nexos entre poblaciones.



 


 
 
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