La organización ecologista WWF/Adena ha presentado en el Comité de Pesca del Parlamento Europeo nuevos datos sobre la preocupante situación del atún rojo en el Mediterráneo, al objeto de demostrar que apenas quedan ejemplares en algunos de los caladeros más antiguos. Las capturas de atún rojo han bajado hasta un 15% en relación a lo que eran hace una década en los caladeros tradicionales alrededor de las Islas Baleares. En 1995 se capturaron allí unas 14.699 toneladas por la flota española y francesa; este año se capturaron 2.270 toneladas en las mismas aguas. Estos hallazgos hacen más plausible el probable colapso de la pesquería y amenazan los empleos del sector atunero.Caída libre
Los datos de WWF/Adena revelan que las granjas de engorde de atún del Mediterráneo, que deberían estar llenándose a estas alturas del año, también han sufrido una disminución en las entradas de atún rojo. De las capturas de atún rojo silvestre mediterráneo de este año, unas 22.520 toneladas se han introducido en las granjas; cantidad mucho menor de la capacidad total de estas instalaciones, de 55.000 toneladas.
En el 2005, en estas fechas, ya había dentro de las granjas unas 30.000 toneladas. Ello evidencia una reducción del 22% en sólo un año. Seis granjas de atún españolas han dejado de funcionar por completo este año por no disponer de capturas en las Islas Baleares.
Roberto Mielgo Bregazzi, de Advanced Tuna Ranching Technologies (ATRT) y autor del nuevo informe de WWF/Adena, advirtió: «Los nuevos datos apuntan a un riesgo real de colapso económico de la pesca y las granjas de atún rojo del Mediterráneo. La especie está amenazada y muchos empleos en la pesquería del atún pueden desaparecer. La situación es muy alarmante».
WWF/Adena ha presentado en el Comité de Pesca del Parlamento Europeo los datos de la campaña pesquera del 2006, en una sesión especial sobre la crisis del atún rojo. Este reciente descubrimiento apoya la llamada de alarma realizada a principios de año por WWF/Adena sobre la dimensión gigantesca de las actividades ilegales que están saqueando los últimos remanentes de la especie.
Los pescadores de la organización de almadraberos tradicionales de España (OPP51) se reunirán en Bruselas pidiendo a la UE acciones inmediatas. Marta Crespo, Directora de OPP51 mostró su preocupación ante esta crisis sin precendentes: «Tememos por nuestros empleos. La UE sigue sin reaccionar a las repetidas advertencias de los científicos. Estamos aquí para exigir que nuestros representantes electos se tomen en serio sus responsabilidades».
Más presión
La Comisión Europea representará a los Estados miembros de la UE en la reunión de ICCAT en noviembre. Como uno de los miembros más importantes en el proceso de la toma de decisión, la UE puede presionar para proteger el atún rojo mediterráneo de mayores disminuciones.
WWF/Adena insta a la Comisión para que se comprometa a un plan de recuperación estricto, que debe incluir: el cierre de la pesca industrial durante la época de freza con el fin de asegurar la supervivencia de los últimos reproductores (propuesta de los científicos de ICCAT); mejora del seguimiento en tiempo real de la pesca y las actividades de las granjas; obligatoriedad de observadores a bordo de todos los barcos atuneros y en las granjas e imposición de tallas mínimas con base científica.
«La extinción comercial del atún rojo en el Mediterráneo está a la vuelta de la esquina», -afirmó Sebastián Losada, responsable de la campaña de océanos de Greenpeace-. «Un pequeño número de compañías e inversores dedicados al engorde de atún se están quedando con lo que antes era un recurso común compartido por cientos de pescadores que vivían del atún rojo en el Mediterráneo».
Las capturas artesanales de las almadrabas en el Estrecho de Gibraltar han descendido en el 2006 un 85% comparadas con los niveles del año 2000 y la talla media del atún ha bajado desde 220 kg a 120 kg en algunas de ellas.
De momento habrá que esperar hasta el mes de noviembre, cuando los países miembros de la Comisión para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA) se reúnan para adoptar nuevas medidas de gestión de la pesquería de atún rojo. España y los demás países de la Unión Europea, que en los últimos años han subvencionado generosamente la construcción de buques más modernos para aumentar las capturas de atún, deben apoyar ahora medidas urgentes para recuperar la pesquería. «El atún rojo está próximo a su extinción comercial y ecológica. Por eso pedimos a los países miembros de la CICAA que este año tomen medidas drásticas que eviten que se repita en el Mediterráneo lo sucedido en el Pacífico Sur y el Atlántico Occidental, donde las capturas de atún rojo se han hundido espectacularmente y no han conseguido recuperarse», advirtió Losada.