La intoxicación por plomo (plumbismo) podría estar matando a un millón de aves acuáticas en Europa, según denunció el jefe del laboratorio de Toxicología del Instituto de Recursos Cinegéticos (IREC), Rafael Mateo.Mateo, que impartió una conferencia en el marco de la IX edición del curso Caza y Conservación que se celebra dentro la Feria de la Caza, Pesca y Turismo (Fercatur), manifestó que se calcula que de los once millones de ejemplares de especies de aves acuáticas que ocupan Europa, un millón estaría muriendo durante los meses de invernada, según informó Efe.
Para el jefe del laboratorio del IREC, centro de investigación conjunto de la Universidad de Castilla-La Mancha y el Centro Superior de Investigación Científica (CSIC), el efecto del plumbismo se deja notar en las aves acuáticas debido a la ingesta de plomo que realizan al encontrarlo en los lugares donde tradicionalmente se practica la actividad cinegética.
Mateo recordó que la muerte por este motivo en las aves «es preocupante», pero también lo es por la influencia que el consumo de aves afectadas puede tener sobre la salud humana.
En este sentido, señaló que el consumo en determinadas cantidades de carne en contacto con plomo puede provocar en las personas enfermedades neurotóxicas, que pueden producir deficiencias cognitivas y auditivas o nefrotóxicas que provocan la alteración en el metabolismo de la vitamina D, entre otras muchas.
Munición ecológica
Este investigador señaló que las altas densidades de perdigones por metro cuadrado que se han detectado en humedales europeos y, especialmente, en los humedales de la cuenca mediterránea, obliga a adoptar medidas paliativas que minimicen los efectos del plomo sobre las aves acuáticas y, en consecuencia, su posible influencia sobre los humanos.
Para ello, insistió en la necesidad de prohibir el uso del plomo como munición de caza, para evitar que continúe quedando disperso por el campo, llegando a las aves y, posteriormente, a las personas humanas a través de su consumo. De hecho, los perdigones ecológicos -en su composición no entra el plomo- desarrollados tras una investigación encargada y financiada por la Real Federación Española de Caza (RFEC) entrarán en la fase de pruebas de campo en pocas semanas, tras numerosos ensayos de laboratorio de los prototipos con resultados satisfactorios.
Los nuevos perdigones, elaborados conforme a la técnica denominada de dispersión particulada ODS (oxide dispersion strenght), constan de una matriz de aleación metálica, que puede ser de zinc y bismuto, de zinc y aluminio, de estaño y bismuto, o de estaño y zinc según las propiedades deseadas, y un interior formado por una dispersión de partículas de refuerzo que puede estar integrada por wolframio o por ferro-wolframio, en forma de óxidos o carburos.