Suplemento especial del diario LA VERDAD
 
 
 



¿Dónde está el invierno?

Foto

Tres expertos en Meteorología analizan para ‘Nuestra Tierra’ el insólito período de tiempo primaveral que nos ha permitido pasear estas semanas en mangas de camisa

SERGIO EGUÍA


Hay verdades objetivas sobre las que nunca se conseguirá un acuerdo. El reloj -cuando funciona correctamente- ofrece una medición exacta, que nadie puede rebatir, pero jamás dirá si es pronto o es tarde; todo dependerá de la persona a la que se pregunte.

Y si convenir sobre el paso de las horas es complicado, el tema es aún peor cuando se habla del tiempo meteorológico. El termómetro no miente, pero en ocasiones engaña y nuestra falta de memoria histórica tampoco ayuda. Aún así, parece extendida la visión de que en febrero se han echado más de menos las gafas de sol que los guantes, la bufanda y un buen gorro orejero.

Estas semanas, las temperaturas máximas han rondado los 20 grados, el polen de las mimosas anuncia la primavera y soñamos con decir adiós al invierno. Pero, ¿qué invierno?. Roberto Brasero, el hombre del tiempo de Antena 3, no ha dejado de recibir fotos de cielos despejados enviadas por sus espectadores. «Esto no es normal», reconoce. «Desde que hago la información del tiempo no dejo de dar noticias sobre récords de temperatura. En enero se registraron las más altas desde que se tienen registros en Ávila y en Cuenca; Galicia ha vivido el otoño más seco de los últimos 50 años y en el País Vasco ya ni retiramos el ‘sol’ del mapa».

Pero la verdad es que «para encontrar los meses de febrero en los que no se han superado los 20° hay que buscar con mucho detenimiento», asegura Margarita Martín, directora del Centro Meteorológico del País Vasco.

«Muy anormal»

No obstante, la sensación generalizada -no sólo en España, también en media Europa- es de que la temporada ha sido bastante benigna. «Se debe a que los cielos han estado despejados y hemos podido disfrutar del sol», dice Adolfo Morais, director de Meteorología.

«En lo que va de febrero ha llovido sólo cuatro días -el año pasado precipitó en 20 de las 28 jornadas del mes- y casi no hemos visto nubes. Eso sí es muy anormal», añade Morais.

Desde 1947, sólo en uno de cada tres febreros el mercurio se ha quedado sin alcanzar los 20 grados. La última vez fue en 2006, pero el año pasado el día 11 de este mes, en Bilbao, se alcanzaron los 21,7 grados centígrados. En la década de los noventa fueron varios los años en los que se superaron los 25 grados, con un récord para la capital vizcaína de 26,8° en 1990.

La mayoría achacará estas temperaturas al cambio climático, aunque los especialistas se decantan más por el viento del sur. «Esta semana ha sido de gran estabilidad, con el centro de un anticiclón colocado en el este de Europa, y en consecuencia llegaban al continente corrientes secas y cálidas procedentes de África, que hacen subir las temperaturas», explica Martín. «No es nada nuevo. El 28 de febrero de 1960, se registraron 28,9 grados en puntos del Norte».

Aunque en el Sureste la semana pasada fue más fría, los inviernos son cada vez más cálidos y cortos. Ya no es anormal ver que el termómetro ronde los 20° al mediodía en una calle de Murcia o Alicante en pleno enero.

Además, aunque las máximas hayan sido elevadas, «por las noches hacía frío, ya que los cielos estaban rasos. Por eso, la temperatura media no se ha visto tan afectada -razona Morais. De todas formas, lo cierto es que las medias, en la costa, están unos dos grados por encima de lo habitual».

Sea casual o causal, todo el mundo agradece el solecillo que ha llenado terrazas y paseos. En Londres, llevan una semana primaveral con máximas sobre los 15 grados y en París rozan los 12. Mientras Berlín disfruta con el mercurio alrededor de los 5 sobre cero y Moscú lidia con máximas de -2, para esta semana se esperan -9 a mediodía.

Por curioso que parezca, son los romanos quienes han pasado un peor invierno: en Navidad, la Ciudad Eterna parecía una capital del norte y, a pesar de que hoy gozan de 15 grados, el abrigo tan poco habitual últimamente ha sido una de las prendas imprescindibles de la temporada.

Aquel caluroso 1960

Claro que en aquel caluroso 28 de febrero de 1960 (año bisiesto, como éste) la capital inglesa alcanzó los 15 centígrados -59 Farenheit, para ellos- y había 11 grados en Berlín bajo una puerta de Brandenburgo a punto de ser cerrada. Aquel año, el frío en Europa se limitó a las relaciones internacionales.

A partir del lunes volverán las lluvias al continente. «Siempre ha sido así», nos tranquiliza la meteoróloga Martín. Cuando el viento se marche, las temperaturas bajarán hacia valores más típicos a estas alturas de año. Eso sí, la previsión no augura lluvias. «Todavía no las vemos -comenta Morais-, pero que nadie se olvide de que falta mucho invierno. La temporada estadística va de enero a marzo; estamos a la mitad».

Llegará la biruji y, como siempre, no conseguiremos ponernos de acuerdo sobre si ha hecho más o menos frío de lo normal. Lo que parece evidente es el mayor ritmo al que se encadenan datos atípicos. «Son ya varios los inviernos cálidos seguidos de veranos sin que luzca el sol. Tampoco es normal», se preocupa Brasero. Decían nuestros abuelos que el invierno no se lo come el lobo; pues en 2008 se va a empachar.








Publicidad



 
 
© La Verdad Digital S.L.U.
C/ Camino Viejo de Monteagudo, s/n. 30160 - Murcia.
Teléfono: 968 36 91 00. Fax: 968 36 91 11
internet@laverdad.es