La Comunidad Valenciana se alza como una potencia verde al albergar una de las redes de espacios naturales protegidos más importantes de toda Europa. Con 22 parques naturales, 8 paisajes protegidos, 47 parajes naturales municipales y un monumento natural, esta región mediterránea supone un destino inaplazable para los amantes de la naturaleza. Si a estas figuras de protección, que están consideradas por la Ley Valenciana de Espacios Naturales, se añaden otras europeas como los Lugares de Interés Comunitario y las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), la Comunidad Valenciana supera ya el 30% de territorio protegido; una tasa que sitúa a la región entre las primeras de España.
La apuesta de la Generalitat valencia por la ampliación de los espacios protegidos se entiende mejor si se atiende a los términos absolutos: se encuentran bajo algún tipo de protección -debido a sus valores medioambientales- cerca de 700.000 de las más de 2.300.000 hectáreas que tiene la Comunidad.
Los datos demuestran el interés conservacionista existente en la región, ya que es, con 22 parques naturales, la segunda del país en número: por detrás de Andalucía, que con un territorio que duplica al valenciano, tan sólo alberga dos más.
Legislación propia
Sin salir de las clasificaciones nacionales, no se puede pasar por alto que la provincia de Alicante sea, con diez zonas catalogadas como protegidas, la provincia española con un mayor número de parques naturales.
Durante la anterior legislatura se avanzó mucho en la protección del territorio. En los últimos cuatro años se declararon la nada desdeñable cifra de siete parques naturales, -entre ellos, espacios tan emblemáticos como el río Turia o el Peñagolosa- y 36 parajes naturales municipales. Además, se hizo uso por primera vez de otras dos figuras de protección previstas por la legislación valenciana, declarándose así 8 paisajes protegidos y un monumento natural.
Parajes municipales
Además, está previsto que el Consell amplíe en breve la creación de nuevos espacios protegidos. En concreto, se está tramitando la declaración del Parque Natural de Sierra de Escalona y Dehesa de Campoamor, y la de 16 nuevos parajes naturales municipales, que se sumarán a los 47 que ya existen.
Por otra parte, también está cercana la aprobación de la nueva propuesta de zonas ZEPA de la Comunidad Valenciana, que pasarán de las 18 actuales, que suman 268.666 hectáreas, a 31, lo que supondrá la protección de un total de 702.061 hectáreas. En la Comunidad Valenciana existen 22 parques naturales, muy diferentes entre sí pero con un claro denominador común, que no es otro que la gran riqueza ecológica de todos ellos.
Entre estas joyas de la naturaleza se encuentran humedales de importancia internacional reconocidos por la Conferencia Ramsar, como La Albufera de Valencia, el Marjal Pego-Oliva, las Salinas de Santa Pola o las Lagunas de La Mata y Torrevieja.
Por otro lado, las sierras de interior de la región acogen una buena muestra del bosque mediterráneo en el mejor estado de conservación. No hay más que visitar la Sierra Mariola o el Carrascar de la Font Roja, en la provincia de Alicante; la Sierra de Espadán, en la de Castellón; o las Hoces del Cabriel y la Sierra Calderona, en la de Valencia.
Pero su condición de región costera también permite a la Comunidad tener sierras litorales con impresionantes acantilados, como la Sierra de Irta, el Montgó o l a Sierra Helada. A estos espacios hay que añadir dos parques naturales muy singulares: el Peñón de Ifach -uno de los parques más pe-queños de Europa con apenas 46 hectáreas- y las Islas Columbretes, el archipiélago volcánico de mayor interés ecológico de todo el Mediterráneo.
Fórmulas de protección
Los paisajes protegidos son otra fórmula para la protección de los espacios naturales prevista por la legislación valenciana. Actualmente, la región alberga ocho paisajes protegidos que garantizan la conservación de 34.698,535 hectáreas.
El régimen de gestión de estos espacios propugna el uso sostenible de los recursos naturales, incluyendo en este concepto una importante función social derivada del estudio, la enseñanza y el disfrute ordenado de sus valores ambientales y culturales.
La Consejería ha hecho uso de esta figura sobre todo en la provincia de Alicante, en la que se han protegido 6 espacios naturales. Son la Solana del Benicadell, el Valle de Les Sorts, la Serra de Bèrnia i Ferrer, el Puigcampana i Ponotx, el Maigmó i la Serra del Sit y el río Serpis. Las provincias de Castellón y Valencia cuentan con un paisaje protegido cada una, la desembocadura del río Mijares y L'Ombria del Benicadel l, respectivamente.
Por último, se encuentran parajes naturales protegidos. La Consejería de Medio Ambiente de la Generalitat valenciana ha impulsado durante los últimos años la creación de una importante red de estos espacios, una fórmula mixta basada en la declaración autonómica y en la gestión municipal.
Son una fórmula eficaz y ágil para garantizar la conservación del territorio a la vez que suponen el compromiso de los ayuntamientos con la protección, la conservación y la mejora de los espacios naturales ubicados en su término municipal.