TODA
LA NOCHE
Dinio escoltado por Kiko Matamoros, Luis Cao y
las mujeres, que no le dejaron ni respirar tranquilo
en toda la noche. / Vicente Vicens / AGM
Estaba previsto su llegada a la discoteca Pachá
a la una de la madrugada, pero se hizo esperar como
las novias. La calle estaba repleta de jóvenes
luchando por entrar, y dentro, decibelios de música,
gogós, drag queen y, por supuesto, un despliegue
de medios dispuestos a entrevistarlo. Dinio no es un
apodo, es su verdadero nombre aunque en Cuba casi nadie
sabía pronunciarlo. Se ha hecho famoso quien
sabe por qué, ni siquiera el mismo lo sabe: «Me
siento confundido, no sé que he hecho para ser
un personaje público».
De todas formas su llegada es como la de una estrella
de cine. Una limusina de color blanco y cristales oscuros,
forrada por la publicidad que anuncia su single Hasiendo
el amor, aparca en la puerta. Por fin aparece Dinio,
escoltado, como no podría ser de otra manera,
por una rubia, una morena y su representante, Kiko Matamoros.
A la entrada de la discoteca, la masa de gente se agolpa
sobre él glamouroso pronunciando su nombre. «Dinio
en primicia en Murcia, dice el pinchadiscos de Pachá».
Anoche alardeó de los resultados que están
teniendo sus primeros pinitos como cantante, su single,
del que se siente muy satisfecho, Hasiendo el amor,
ha resultado ser, según él, un éxito
ya que se ha vendido hasta en Alemania. «He averiguado
a través de internet, que allí, es el
número cinco en la lista de música house.
¡Gracias a Dios!, porque con los beneficios se
terminará un hospital en Brasil. Yo no cobro
ni derechos de autor ni nada».
Antes de su salto a la fama o a la popularidad, como
se le quiera llamar, por tener una relación con
Marujita Díaz, Dinio trabajaba en Cuba vendiendo
refrescos a la vez que estudiaba para sacarse el título
de técnico medio en artes gráficas. «Fidel
Castro es un dictador, un abusador. No me dejan entrar
a mi país para ver a mi hija, me lo tienen prohibido,
es un hijo de su madre, aunque respeto mucho a su madre».
Dinio que vivió una infancia sin padres, se ha
divertido mucho en la vida, pero también ha sufrido.
En Cuba estuvo preso durante nueve meses.
ASEDIADO.
Dinio frente a la multitud en Pachá. /
V. Vicens. / AGM
El público de puntillas no pierde detalle, los
fotógrafos esperan su turno para sacar la mejor
foto, y las periodistas preguntan ¿Es verdad
que has hecho el amor casi quinientas mil veces?, ¿te
ves casado y con hijos?, ¿has pensado en sacar
un disco?, ¿qué te parece Murcia?
¿Cree que es lógico que su nombre, para
mucha gente, sea más conocido, que por ejemplo,
el del doctor Fleming, descubridor de la penicilina
que diariamente salva millones de vidas? «Bueno,
es que lo que no saben es que la penicilina soy yo»,
responde con desparpajo el cubano más confundido.
¿Cómo se ve dentro de diez años?
«Seguramente estaré calvo».
Tras este contacto con los medios murcianos, Dinio se
prepara para deleitar a su público que
parece divertirse en la fiesta de Pachá
y darse un baño de masas. Y ahora, a cantar Hasiendo
el amor.