PORTADA
 REPORTAJES
 CIENCIA
 CORAZÓN DE  PAPEL
MI MURCIA /
GARCÍA MARTÍNEZ
 


CORAZÓN DE PAPEL - PROTAGONISTA
Antonia Dell'Atte / Modelo
«Jamás diré quién es el hombre que está conmigo»

Por Arantza Furundarena
04/11/2002


La modelo italiana se define como «una mujer con toda la verdad por delante». / La Verdad

Digna hija del Mediodía italiano –nació en Brindisi–, la temperamental Antonia Dell’Atte se define a sí misma como «una mujer sin edad que no finge haber llegado a los cuarenta, porque lo ha hecho –dice– con toda la verdad por delante». Tras un periodo de cierto sosiego, la eterna modelo de Giorgio Armani regresa a la vorágine televisiva que un día la convirtió en controvertido personaje público. Pero ya no habla de su vida, sino de la vida de otros.

 

 






«Olvídense de una vez de mi pasado y no me relacionen más con mi ex marido»

–¿Antonia ataca de nuevo?
–No, Antonia vuelve a la televisión, al debate sobre Gran Hermano, en Tele 5, con nuevas ideas. Una nueva forma de hacer televisión con humor, ironía y sin insultar a nadie. Gracias a Dios, a mí no me piden carnaza. No como en esos programas donde trabajan periodistas asquerosos de la basura…

–¿Sin insultar a nadie, dice?
–Lo mío es dar opiniones, pero siempre con respeto. Y es que a mí no me gusta nada la vida de los demás. Por eso pido que nadie entre en la mía. Otra cosa es lo que denuncié en un pasado…

–¿Se arrepiente?
–No. Yo soy la que fui y la que seré. Y si tuviera que defender mi honor y mis derechos, volvería a La máquina de la verdad. Porque, amore mio, dime qué otro personaje ha pasado por aquel programa que haya defendido su honor mejor que yo y sin ser más tarde víctima de su propia hipocresía… Y es que en España, país que adoro, hay mucha hipocresía.

–¿Más que en Italia?
–Allí no hay tantas víctimas de la prensa rosa, hay menos envidia y se respeta la privacidad.

–¿Y por qué regresó a España?
–Porque una televisión española me ofreció un contrato y yo tengo que trabajar. Además, me gusta España, señores.

–¿Pese a la falta de privacidad imperante?
–Bueno, conmigo no se pueden meter. Pero me gustaría mucho que aquí se aplicara la ley de la intromisión en la vida privada. Creo que es el único país que no la aplica. Aquí sólo se habla de ciertos personajes públicos y falta una buena sátira política.

–¿Veremos una exclusiva suya presentando a su pareja?
–Si me llaman y me piden una entrevista, yo digo que valgo tanto. Un reportaje como modelo, perfecto. Pero decir quién es mi amor, nunca jamás. Escúchelo bien: nunca.

–¿Cómo consigue llevar tan en secreto su vida privada?

–Porque al hombre que está conmigo nunca le pediría que me acompañara a la televisión o a un acto público.

–Pero pueden sorprenderles besándose en la calle, o en el interior de un coche…
–¡Qué horror, no siga! Yo no voy por la calle besándome a todas horas con mi pareja. Y, por suerte, no tengo el acoso de la prensa. No les importo…

–Sí importó y causó revuelo su visita al yate real Fortuna.
–Esa es una pregunta impertinente y cotilla.

–No es una pregunta. Digo que en su día aquello causó revuelo.
–De mi visita al Fortuna tenían que haber concluido lo siguiente: Antonia Dell’Atte ha sido invitada porque han sabido evaluar lo discreta y reservada que ha sido y qué madre ha sido. Stop. Los errores de los padres no tienen que recaer en los hijos.

–Tiene una imagen pública muy definida, pero ¿la conocemos de verdad?

–Yo sólo digo que si hubiese nacido siendo otra, me hubiera gustado conocer a Antonia Dell’Atte.

– Algunos pensarán que es rencorosa, incapaz de perdonar a su ex marido, Alessandro Lequio.
–Yo sólo pido una cosa, que no hablen más de mi pasado. De una persona violenta y agresiva no quiero hablar más. La cosa está en los tribunales. Ahí es donde quiero defenderme. No quiero saber nada de ese señor, y tampoco tengo por qué decir qué relación tiene con mi hijo. No quiero explicarla, basta, estoy harta. Si desaparecí del mundo de la televisión y de la prensa fue para que la gente se olvidara, pero, claro, tengo que trabajar…

–Hablemos del disco que grabó.
–Fue una época fantástica, de grandes cambios. Para mí, la música ha sido casi una terapia. Pero no funcionó, y eso que yo tomé clases de canto. La cosa es que me precipité, había poco dinero… Aún así, fue bellísimo equivocarme. Me encantaría volver a grabar algunas canciones. Y, sobre todo, me gustaría, de verdad… (Silencio).

–Diga, diga.
–…que se olvidaran de una vez de mi pasado. Yo de ese señor no quiero hablar.

–Pues no hable.
–Tampoco hablaré de mi hijo. Y fíjese cómo lo subrayo: ¡mi hijo!; no digo nuestro, digo mío. No quiero que se especule sobre él en ningún sentido, ni bueno ni malo. Nadie sabe cuántas cosas me he callado… Usted me dice, ¿le ha perdonado? Yo perdono, pero no olvido nunca los nombres de las personas que me han traicionado. Porque el traidor volverá a traicionar. ¡Y basta!

Nuevo Panorama
Nuevo Canal Panorama

 

Publicidad


 

 
 
© La Verdad Digital S.L.
Teléfono: 968 36 91 00. Fax: 968 36 91 11
internet@laverdad.es