OCUPADA.
La modelo mexicana empieza un curso de interpretación.
ERNESTO AGUDO
Nunca le ha gustado dar explicaciones sobre su
relación con el cantante Alejandro Sanz. No lo
hizo cuando estaba casada con él por el
rito balinés ni lo va a hacer ahora que
han roto. Pero Jaydy, mexicana de temperamento fuerte
envuelto en modales de seda, deja entrever en sus declaraciones
que quien piense que entre ella y el famoso padre de
su hija Manuela, de cuatro años, podría
declararse una guerra mediática deberá
esperar sentado.
«Con Alejandro tengo
una relación maravillosa, porque
los dos ponemos de nuestra parte»,
asegura la ex mujer del cantante
Hace poco la han premiado por su buena
imagen. ¿La cultiva?
No sé qué cualidades han visto en
mí, pero me siento halagada y muy agradecida.
Ha sido un año difícil, con su separación,
etc. ¿Le ha costado mantener el tipo?
Bueno, yo siempre me muestro como soy. Si he dado
buena imagen, será por mi forma de ser y porque
me han enseñado a comportarme. Esa educación
se la debo a mis padres.
¿Cómo está su agenda?
Bien. Tengo varios proyectos. Ahora empiezo un
curso de interpretación que me va a tener muy
liada. Pero tengo mucha ilusión.
¿Llegan ofertas de cine a su casa?
Algo hay, pero yo ahora mismo prefiero sentirme
bien preparada. Después de haber hecho Isi Disi
me he dado cuenta del respeto que requiere esta profesión.
Cuando hice esa película sabía poco del
mundo del cine, y la ignorancia es muy atrevida. Ahora
ser actriz me da más respeto.
¿Por qué sigue en España?
Llevo diez años aquí. Es verdad
que he estado mucho tiempo en Miami. Y, de hecho, sigo
yendo bastante. Pero mi centro de operaciones siempre
ha sido aquí, en Madrid.
«Me ha ido bien»
Muchos piensan que, ahora que ya no tiene
a su pareja en Madrid, quizá desee volver a México.
No. Entre otras cosas, porque no me vine a España
por nadie, sino yo sola, por mis propios méritos
y mi trabajo. Yo ya vivía aquí cuando
conocí a Alejandro. Simplemente, tomé
la decisión de vivir en España, porque
gracias a Dios me ha ido muy bien. Sobre todo, en el
trabajo. Casi mejor que en México. Además,
después de diez años, uno se acostumbra
a la cultura, la vida... Así que yo pienso seguir
viviendo aquí.
¿Aún lee libros de crecimiento
personal?
¿Como El monje que vendió su Ferrari?
Me siguen interesando, pero últimamente he leído
más novelas, como Pasión india, que me
gustó muchísimo, La sombra del viento,
El código da Vinci, Ángeles y demonios...
Este verano he tenido mucho tiempo para leer.
¿Esa serenidad con la que lleva todo
en la vida, incluida su separación, de dónde
le viene?
No sé, quizá de mi actitud. En la
vida hay que tener muy claro a dónde quieres
ir. Sobre todo, después de ver tantas catástrofes...
Estas desgracias nos deben servir para ser solidarios
y aportar todo el apoyo posible. Pero también
para valorar todo lo que tenemos. Muchas veces nos quejamos,
cuando en realidad somos unos privilegiados. Tenemos
tantísimas cosas. Lo primero, la salud. Me siento
privilegiada y bendecida por la vida y por Dios. Por
lo tanto, me siento como con el deber, con la obligación
de vivir feliz, de disfrutar.
Pero cuando llega un revés...
En la vida a veces uno está arriba y otras
veces pasas por etapas de reflexión o por momentos
tristes. Pero creo que todos esos cambios, ese sube
y baja, sirven para algo. A mí me ha ayudado
el yoga, y hacer ejercicio, como el método Pilates.
Pero, sobre todo, la maternidad. Cuando me levanto y
me doy cuenta de que tengo ahí una vida de la
cual soy bastante responsable, eso me ayuda a fortalecerme,
a seguir luchando y, sobre todo, a dar gracias a Dios
por las bendiciones que me ha dado.
¿Se ha interesado por los efectos
del huracán en Miami y otros puntos del Caribe? Por supuesto.
Capi dijo que Alejandro Sanz estuvo sin
luz...
¿Quién lo dijo?
Capi.
Ah, ya... Bueno, la verdad es que Alejandro se
tuvo que ir a un hotel, porque la casa estaba en Miami
Beach y a esa zona le afectó más. Cuando
hablé con él aún no le habían
conectado todavía la luz. Pero, gracias a Dios,
está bien y no le pasó nada. Sin embargo,
tengo un amigo, que es como mi hermano, ya que crecimos
juntos, que vive en Cancún y le tocó estar
solo, en su casa, encerrado en un baño dos días...
Ahora mismo está en un albergue. Lo he llamado
y lo está pasando muy mal. La situación
ha sido muy dura, porque las ayudas que quieras mandar
es muy difícil que lleguen a su destino. Encima
ha habido muchos saqueos. Hasta que hablé con
este amigo mío no me imaginaba que la situación
fuera tan dura.
Planes y metas
Una vez posó en Indonesia tras el
tsunami. ¿Promocionará ahora México,
su país?
Por supuesto que lo haría si llega el caso,
pero no porque sea mi país. A mí me afecta
igual ocurra donde ocurra. Ante todo, somos seres humanos.
Cuando mira su futuro, ¿se ve en
pareja otra vez, o ahora mismo está demasiado
herida?
No, no. Yo no me cierro a nada, en absoluto. Me
encantan los niños y ojalá pueda tener
más. Pero, bueno, últimamente, una de
las cosas que he aprendido es que hay que vivir el día
a día e ir aceptando las cosas como llegan.
¿Y no hacer planes?
Siempre hay que hacer planes y tener metas. Es
importante saber a dónde vas. Pero no hay que
aferrarse demasiado al futuro, sino vivir el presente.
¿Qué opina de esas parejas
que acaban a tortas?
No opino nada porque cada uno vive su vida o su
juego de la vida como lo quiere jugar. Yo me siento
afortunada porque con Alejandro tengo una relación
maravillosa, nos llevamos muy bien y esto es algo que
agradezco.
Eso exige mucha generosidad.
Sí, pero no sólo de mi parte, que
conste. Para que esto se produzca hay que poner mucho
por parte de los dos.