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MI MURCIA /
GARCÍA MARTÍNEZ
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Gente de Murcia | |

García Martínez |
Después
de prender su vida con un imperdible en la túnica
sagrada de Talía, nuestro personaje llegó
y montó mil y una comedias. Lo suyo cotidiano era
ejercer de maestro de escuela, ahora jubilado, pero su
vocación irresistible (casi enfermiza por arrebatadora)
es el teatro.
Jamás intervino, que se sepa, como actor. Su vivienda
estaba y está en las bambalinas, oculto
a la curiosidad del respetable. Sólo se acercaba
a las candilejas a telón bajado. Y lo hacía
para mirar al público a través de un agujero
en el telón. Lo suyo por el teatro es locura de
amor.
Cuando se retiró como enseñante, buscó
actores entre los jubilados. Su última producción,
que yo sepa, es un espectáculo musical titulado
Tu buena suerte, con guión, montaje y dirección
de él mismo. Los intérpretes todos
en la edad que llaman tercera pertenecen a La Farsa,
grupo de teatro del Hogar de Personas Mayores Murcia II.
Jacobo prescindió siempre en sus montajes de las
que se dicen personas adultas. Pasó de los niños
y niñas de su primera época recuerdo
que mi hermana salía de mariposa con alas de tarlatana
a los ancianos y ancianas con los que culmina una trayectoria
increíble.
El entero Altiplano, las gentes de Yecla y Jumilla su
trabajo en Murcia es posterior tenemos que agradecerle
que, a través suyo, muchos jovencitos se aficionaran
al teatro de por vida.
Aunque ha dirigido obras nada más que habladas,
lo que de verdad le entusiasma es lo musical. Para Jacobo
González, el cielo prometido es una vedette llena
de plumas, que viene hacia ti bajando unas escalinatas,
mientras la orquesta interpreta una partitura ad hoc.
Si le propones que Celia Gámez sea canonizada,
te responderá que sí. Y si quieres darle
una alegría, cántale al oído aquella
que dice: «Yo seré la tentación /
que tú soñabas. /Yo seré la tentación,
/tiroriro tirorí...» (Es que no me la sé
entera). Y otra cosa: todo su teatro fue a beneficio de.
Para su bolsillo, ni un duro. |
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